Siria: iniciativa conjunta de la Iglesia Ortodoxa Rusa y la Iglesia Católica en favor de los cristianos

19.04.2016

El 6 y 7 de abril de 2016, se llevaron a cabo en el Líbano y Siria algunas iniciativas organizadas por la Iglesia ortodoxa rusa y la Iglesia católica romana en apoyo de los cristianos en dificultades. Como es sabido, la tragedia en curso en Oriente Medio, de la cual son víctimas representantes de las diversas confesiones cristianas y de otros grupos, así como la necesidad de una acción urgente para mejorar esta situación, estuvieron en el centro de las conversaciones durante la reunión del 12 de febrero de 2016 en La Habana, entre el Patriarca de Moscú y de toda Rusia, Kirill, y el Papa Francisco.

En nombre de la jerarquía de las respectivas Iglesias, con el fin de poner en práctica algunos aspectos de los acuerdos alcanzados, una delegación bilateral visitó el Líbano y Siria. En la misma tomaron parte: el arzobispo Paolo Pezzi, ordinario de la archidiócesis de la Madre de Dios en Moscú (Iglesia Católica Romana), el hieromonje Stefan (Igumnov), secretario del Departamento de Relaciones Exteriores Eclesiásticas (DECR) para las relaciones entre los cristianos, y los representantes de la Fundación "Ayuda a la Iglesia Necesitada", Rev. Andrzej Galemba y Peter Humenyuk.

Durante la estancia de la delegación en Beirut se celebró una reunión con el patriarca maronita Bechara Boutros al-Rai, y el nuncio apostólico en el Líbano, arzobispo Gabriele Giordano Caccia. La reunión también contó con la presencia del abad Arsenio (Sokolov), representante del Patriarca de Moscú y de toda Rusia, junto al Patriarca de Antioquía. A continuación, la delegación visitó la ciudad de Zahle, la ciudad más grande en el valle de la Bekaa, donde desde no hace mucho tiempo se encuentran cerca de cuarto de millón de refugiados de Siria. Los representantes de la Iglesia ortodoxa rusa y la Iglesia católica visitaron los campamentos de residencia temporal, donde han encontrado refugio cristianos y musulmanes, y se han reunido con los jefes de la comunidad cristiana más grande en esta región del Líbano: el Metropolitano Antonio de Zahleh y Baalbek (Iglesia ortodoxa de Antioquía), y el Metropolitano Issam John Darwich de Zahleh y Furzol (Iglesia melquita). Los invitados también visitaron uno de los comedores organizados por los servicios sociales de la Iglesia para la distribución de comidas diarias a los refugiados y a los pobres.

En Zahleh se celebró un seminario, durante el cual los representantes de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía y de la Iglesia melquita, informaron en detalle sobre la situación humanitaria en la región de la Bekaa, y sobre los esfuerzos realizados por las iglesias locales para la asistencia a los refugiados de Siria.

El 7 de abril, la delegación ortodoxo-católica fue a Damasco, donde visitó la Catedral Ortodoxa de Antioquía, reuniéndose con un grupo de jerarcas, formado por el obispo Efraim de Seleucia, Secretario del Santo Sínodo, y los obispos Luca de Seydnay, Nicola de Bludan, y Musa de Daray. Durante la discusión de los detalles del proyecto a realizar, el hieromonje Stefan (Igumnov) hizo hincapié en el papel primordial de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía, como la mayor y más antigua tradición religiosa de Siria, en la coordinación a nivel local.

El mismo día, la delegación fue recibida por Su Santidad el Patriarca Mar Ignacio Efrén II. El jefe de la Iglesia jacobita siria hizo hincapié en la importancia de la iniciativa realizada por el Patriarcado de Moscú y la Santa Sede, y habló sobre los últimos acontecimientos en Siria, incluyendo la reciente liberación de la ciudad de Al-Karyateyn, donde la mayoría de sus habitantes son fieles de la Iglesia jacobita siria. Su Santidad alabó el papel de Rusia en estos acontecimientos, y expresó su agradecimiento al pueblo ruso.

En Damasco se celebró la segunda parte del seminario, dedicada a la situación humanitaria que se ha creado como consecuencia de la crisis de Siria. El encuentro, que se celebró en la sede del Patriarcado melquita, además de con los miembros de la delegación, contó con la participación de: el obispo Ephraim de Seleucia (Iglesia Ortodoxa de Antioquía), el obispo Silvan Al Nemeh de Homs (Iglesia sirio jacobita), los obispos Jean Abdo Arbash de Homs y Joseph Al-Absi (Iglesia melquita), el obispo Gregorio Ilias Taba de Damasco (Iglesia Católica siria), el obispo Joseph Arnautyan de Damasco (Iglesia Católica armenia), el padre Michel Freyfer (Iglesia maronita), y el nuncio apostólico en Damasco, monseñor Mario Zenari. Los representantes de las confesiones cristianas sirias hablaron sobre la situación actual en las regiones más afectadas por los ataques terroristas, y sobre la experiencia del trabajo humanitario con los sobrevivientes de esta tragedia. Se señaló que la ayuda proporcionada por las iglesias cristianas en la región se distribuye entre la población siria en dificultades, independientemente de su afiliación religiosa, y llega a cristianos y musulmanes.

Los representantes de las Iglesias de Siria han señalado que en los últimos años la situación en el país ha mejorado considerablemente, y expresaron palabras de agradecimiento al gobierno ruso por su papel decisivo en la lucha contra el terrorismo y en la resolución de la crisis de Siria. Los participantes identificaron una serie de tareas importantes que necesitan ser abordadas con el fin de lograr el objetivo de preservar la presencia cristiana en la región. Entre ellas, la restauración de iglesias y monasterios, que son tradicionalmente los centros de consolidación de las comunidades cristianas, la creación de puestos de trabajo para la población, especialmente para los jóvenes, o la reconstrucción de la infraestructura económica tradicional de Siria. Con respecto a estas cuestiones, los sirios están esperando el apoyo a gran escala de la comunidad internacional, a ejecutarse en paralelo con el fin de la guerra en el país. Los observadores han notado que los cristianos no quieren salir de su tierra natal y buscan la más mínima oportunidad para volver a sus pueblos y ciudades, y que todo el pueblo sirio está dispuestos a trabajar para el renacimiento de la patria.

Se habló de la necesidad de fortalecer la coordinación de las actividades humanitarias entre las diversas denominaciones cristianas en Siria, y se señaló que ello ha contribuido a esta reunión. Los participantes agradecieron a la Iglesia ortodoxa rusa, a la Santa Sede y a la fundación "Ayuda a la Iglesia Necesitada", la organización del evento. Se señaló que la reunión del Patriarca de Moscú y de toda Rusia Kirill, y del Papa Francisco, como líder de la comunidad cristiana más grande en el mundo, y la declaración firmada por los dos después de la reunión constituyen un signo de esperanza para los cristianos en Oriente Medio y un incentivo para intensificar la cooperación inter religiosa en la región.

Los coloquios con las confesiones cristianas locales, realizados durante la visita de la delegación ortodoxo-católica en Siria y el Líbano, constituyen la base para el posterior desarrollo de proyectos comunes para apoyar a nuestros hermanos y hermanas en dificultades. Han sido declaradas prioridades para un futuro próximo la necesidad de elaborar una lista detallada de los lugares de culto cristianos (iglesias y monasterios) destruidos o dañados durante la guerra en Siria, y el fortalecimiento del testimonio común de los cristianos en torno a la tragedia de Siria.