La destrucción del hombre europeo por el feminismo androfóbico, objetivo mundialista

15.07.2019

El tribunal que ha condenado por agresión sexual a los miembros de ‘la Manada’ y elevado su pena a 15 años de cárcel decidió no recoger en los hechos probados la grabación que fue hecha de esos mismos hechos tanto en audio como en video. Tan insólito como si se rechazaran las imágenes de las cámaras de seguridad en un juicio por un atraco en una sucursal bancaria.
Si ha existido tanta unanimidad respecto a la punibilidad de los hechos, ¿por qué se persigue con tanta saña al único periodista español que tuvo el valor de difundir algunas de las imágenes grabadas desde el teléfono móvil de la supuesta víctima?
Los hechos son especialmente graves porque dejan en la más completa indefensión jurídica a cualquier varón. Se rechazan las imágenes que acreditan una posible relación sexual consentida y en cambio se incorpora a hechos probados la declaración tanto de la víctima como de los «expertos de género». Estos hablaron del «extrés postraumático» y de la «sumisión» de la víctima, lo que a la luz del contenido de las imágenes resultaría cuando menos discutido.
Desde 1997 he estudiado profundamente al feminismo en España, Reino Unido y Nueva Zelanda. También las resoluciones de la ONU sobre esta materia. En 2004 publiqué el único trabajo (que yo conozca) sobre los suicidios de hombres que habían sido denunciados por maltrato: 257 al año. El androcidio ha ido creciendo, por lo que el INE eliminó el dato clave; esto, es, el desglose de suicidios por estado civil.
En 2008 eliminaron también los datos sobre niños asesinados por madre/padre, luego de que se dieran a conocer los elevados porcentajes de madres responsables de muertes de niños por maltrato (pinche aquí).
Años más tarde supimos del gran negocio que suponía para el Gobierno las denuncias por maltrato. Desde 2004 se han repartido miles de millones de euros de la UE. Incluso José Luis Rodríguez Zapatero promovió una ley para que el Tribunal de Cuentas no fiscalizara estas ayudas.
– No han dudado en violar el artículo 14 de nuestra Constitución.
– No han dudado en violar el principal derecho humano («Todos iguales en derechos»).
– No dudaron en ocultar las muertes de más de 257 seres humanos cada año.
– No dudaron en ocultar, bajo las alfombras de la censura, la sangre de niños asesinados por sus madres. (Pinche aquí)
Y tampoco han dudado en repartirse  miles de millones de euros, que tendrían que haber ido a parar a familias españolas que carecen de futuro. Ellos en cambio disfrutan de sus suntuosos casoplones en Pozuelo (Pedro Sánchez), Hipódromo de la Zarzuela (José Luis Rodríguez Zapatero), Galapagar (Pablo Iglesias) y Conde de Orgaz (Manuela Carmena), entre otros muchos.
Hace unos días se suicidó Rafael Pascual, concejal de Arauzo de Salce (Burgos), horas después de que la Guardia Civil fuese a buscarle por una denuncia de su pareja tras una discusión. En 2003 fueron 257 (la cifra es seguramente mayor) los hombres que se suicidaron. Oficialmente son muertes que nunca tuvieron lugar.
La casta política que ampara este tipo de cosas son el mal absoluto. Desde hace 20 años intentan destruirnos. No hay futuro. A cualquiera de ustedes, a cualquiera de sus hijos, podrían caerle veinte años de cárcel si son denunciados por una mujer malvada y sin escrúpulos. No importa que existan imágenes de los hechos que desacrediten la denuncia. Esas imágenes no serán tenidas en cuenta en un tribunal. Bastará el testimonio de la «víctima» y de las expertas en género. Cualquiera de ustedes, sea empresario, profesor, catedrático (en Harvard lo han hecho), médico, periodista, deportista, puede ser destruido de un plumazo.
Hace unos días, una dirigente socialista defendía la ‘castración selectiva’ de bebés recién nacidos. ¿Esta en prisión preventiva por inducción al genocidio de niños? Por supuesto que no. Son intocables. Ni siquiera el juez Serrano se ha atrevido a denunciarla.
Son auténticos monstruos (ellos y ellas). Y van ganando.