Jugando la “carta circasiana”, de nuevo

27.04.2016

El activista circasiano A.Kabard, un representante de la sociedad Adyghe de Nueva York, apoyado por recursos de información (“Eco del Cáucaso”, etc.) y financiado por fondos occidentales, anunció en septiembre de 2015 la fundación de una nueva estructura transnacional – “Política Circasiana”, con su sede en Londres.

Como fue declarado, la nueva estructura se enfocará en la unificación de los circasianos de diferentes países y el reconocimiento de su identidad étnica en la arena internacional. Esta iniciativa está activamente apoyada por los EEUU y la Unión Europea, que están interesados en establecerlos como una organización marioneta que podría contrarrestar a la bastante moderada Asociación Circasiana Internacional y provocar tensiones en las relación con Moscú.

El tema de “Rusia oprimiendo a los circasianos durante siglos” empezó a ser activamente promovido por sus extranjeros y “amigos” europeos, justo casi tras el comienzo de la guerra fría. Hoy en día, el tema del genocidio está cultivado de un modo intensificado por organizaciones en el extranjero, que se caracterizan por sus bastante específicas reputaciones y lazos. Además del fondo Jamestown, las siguientes entidades están “luchando” por la “independencia del pueblo circasiano”: La agencia americana STRATFOR, el Fondo Nacional para el Apoyo de la Democracia (NED), el centro cultural circasiano en Georgia, el Instituto de la sociedad oriental desde Israel, “Amnistía Internacional”, organizaciones turcas, etc.

Recientemente observamos la activación de estas fuerzas antes de las olimpiadas de Sochi. En este tiempo, una serie de organizaciones de la diáspora circasiana se opusieron a las olimpiadas de Sochi, dando como razones la necesidad de honrar la memoria de sus ancestros, que Rusia estaba yendo a violar con sus proyectos de construcción y eventos deportivos en los lugares de antiguos cementerios. Algunos activistas circasianos en Rusia apoyaron tal posición.

Pero no tuvieron éxito. Incluso durante la agresión de la OTAN contra Serbia, varias docenas de familias circasianas lograron ser traídas de Kosovo a Rusia. Y se les dio la posibilidad de establecerse en su territorio histórico en una Mafehable (“Villa de la felicidad” – un tipo de villa caucasiana) de nueva construcción. Una delegación circasiana de Siria visitó las repúblicas del Cáucaso norte ruso en enero de 2012. En este tiempo, fueron alcanzados acuerdos sobre cooperación con el lado circasiano para resolver los problemas de los circasianos sirios; esto fue muy oportuno. Pronto, familias circasianas empezaron a escapar de Siria y otros países, para escapar de la guerra y otras desgracias, y Rusia cálidamente les acogió a pesar de sus propias dificultades. Los refugiados recibieron alojamiento, trabajo, y se les ayudó a estudiar idiomas (Ruso, Kabardinio, Adygeo, que la mayoría había olvidado). En otras palabras, Rusia demostró su preocupación sobre los problemas de la población circasiana en regiones inseguras, no solo verbalmente sino en la práctica también.

“Cuando vivía en Jordania, no sabía nada sobre las cosas que estaban ocurriendo en Kabardino-Balkaria”, dijo un repatriado, compartiendo su experiencia.

“Se nos dijo que allí no había libertad y que la vida de la gente era dura. Pero cuando llegué allí, vi por mí mismo que nos habían contado mentiras. Rusia construyó el teatro Kabardinio. Disculpe, pero ¿En qué otra parte del mundo podría ocurrir? ¡Solo en Rusia! Hay teatros Kabardinios, Circasianos, y Chechenos. Y allí en Jordania casi nadie habla jamás su lengua nativa”, dijo otro. Realmente, para muchos retornados fue un descubrimiento que la gente que vivía en Kabardino-Balkaria, Karachaevo-Circasia y Adygea, celebrasen unidos el Día de la Memoria Circasia, y el Día de la Victoria el pasado año, el 20 de septiembre celebraron por primera vez el Día de Adygeas (Circasiano). Adygeas de varias familias, gentes de Karachevo, Balkaria, y Rusos, conjuntamente celebraron aquel día. Todos los circasianos, que llegaron desde Turquía, Jordania, y Siria estuvieron diciendo las mismas cosas: “Todos éramos extranjeros en aquellos países. Para convertirse en uno de ellos, es necesario dejar de ser circasiano y finalmente asimilarse con la gente local”.

“Es un sinsentido tratar de crear Circasia en el extranjero” declara el señor Orfan Barsik, un representante de la diáspora Kabardino-Balkaria en Siria. “Uno puede llamar ‘Circasia’ incluso a algún territorio en África pero esto no significa que se convierta en su madre patria. La madre patria está aquí. Es Rusia”. Aquellos pueblos que están detrás de los procesos subversivos no se preocupan mucho sobre el destino de los circasianos; ellos están deseando herir a Rusia. Y sabemos quiénes son: Los EEUU y Gran Bretaña.

Hay una cosa extraña que no puede ser explicada lógicamente: Los circasianos, que habían escapado del imperio de Rusia, se asentaron en 50 países. Olvidaron su lengua, cultura, costumbres, y muchos de ellos consideran a Rusia como un opresor de los circasianos. Y aquellos circasianos, que permanecieron en Rusia, están viviendo, desarrollando su cultura, teniendo su estado, y prosperando como una nación.

“Si, salvamos nuestro lenguaje y elevamos nuestra cultura hasta niveles sin precedentes”, confirmó el señor Mohammad Hafize, director de “Adygea Hasse”, organización pública circasiana. “Alcanzamos éxitos en los deportes. Nuestros deportistas se convirtieron en campeones olímpicos en Múnich, Beijing, y Australia, y su número ya ha alcanzado al número de nuestros compatriotas turcos. Agradecemos a nuestra Madre Rusia por todos estos logros. En este tema, uno no debería actuar contrario a la propia conciencia. En Rusia, la política de nacionalidades, bajo cualquier sistema, estuvo en un nivel más alto que en cualquier otro país. Tenemos 100 miembros en la Unión de Escritores, mientras que, sobre un 90% de circasianos en Jordania, Turquía, y Siria, ni siquiera recuerdan sus lenguas nativas. Y estamos enviando profesores para ellos desde aquí”.

El triunfo de las olimpiadas de Sochi desacreditó la propaganda de los enemigos de Rusia. Pero no se amilanaron y empezaron a desarrollar otros planes. Uno de ellos es el establecimiento de una república virtual, la “gran circasia”, que está planeada para volverse real con el paso del tiempo.

La esencia del proyecto es la siguiente: Seleccionar a través de internet a varios miles de personas dispuestas a convertirse en sus ciudadanos y permitirles que reciban pasaportes, ya mismo, para su estado virtual en el año 2016. Hace algún tiempo hubo planes para imprimir “pasaportes circasianos” en Australia como recuerdos para quien quiera que los quisiera. Sin embargo, los expertos de Jamestown aconsejaron imprimirlos no solo como recuerdos sino como documentos reales con 15 grados de protección según los requerimientos de la Unión Europea. Así, cualquier circasiano que voluntariamente estuviera de acuerdo con llevar a cabo los compromisos como ciudadano de la “gran circasia” y esté preparado para transferir anualmente 100-200$ como impuesto para organizar especialmente la cuenta, puede convertirse en ciudadano de este estado virtual. Alguna suma de dinero debería pagarse también por la fabricación del pasaporte. A cambio, los circasianos que estuvieran viviendo en el extranjero, se les promete que serán capaces de ser elegidos y electores para los cuerpos representativos de la Circasia virtual.

“Política Circasiana”, como un iniciador del proyecto, tiene la intención de anunciar “su reivindicación para ser estado y tener representación ante la comunidad internacional”. Es más, se declaró que, “En el caso de cualquier alteración natural o de otro tipo en las fronteras existentes de Rusia, la liquidación del estado ruso, u otras razones que conduzcan a un cambio en el statu quo, el pueblo circasiano es el único e indisputable poseedor del derecho al territorio y el estatus que ha sido perdido debido a la anexión por el estado ruso”.

Esta cita revela los objetivos reales, que están camuflados por las demandas a Moscú para que se disculpe por las acciones del Imperio ruso y la URSS. Aunque, para ser honestos, la política del imperio ruso fue bastante tolerante, en términos modernos. Especialmente, si la comparamos con el comportamiento coetáneo de Gran Bretaña, Alemania y Francia.

A. Kabard y A. Jemirze, líderes de la diáspora circasiana australiana, montaron un sitio web para facilitar la producción y distribución de pasaportes para circasianos étnicos en enero de 2016. Es posible conseguir uno sólo después de registrarse en el sito y dar los datos personales para dirigirse a los fundadores del proyecto. La primera tanda de pasaportes está preparada supuestamente para manejarse y se guarda por A. Jemirze.

Está claro que esos pasaportes son actualmente un tema fraudulento que es muy similar a la venta de secciones del territorio de la Luna o Marte. Además, el almacenamiento de datos personales de futuros ciudadanos de la “gran circasia” en un lugar abierto de internet, puede usarse para propósitos criminales.

El alto comisionado de la ONU para los refugiados presta asistencia consultiva para A. Kabard y A. Jemirze. Esta oficina del alto comisionado apoyó una aplicación del acuerdo de la UE en nombre de los circasianos australianos concerniente a un procedimiento especial para la absorción de los refugiados circasianos de Siria. Tal sistema de pasaportes está dirigido a la diferenciación de los circasianos respecto de los refugiados sirios que están llegando a Europa y también ayudándoles a afirmar sus derechos para ser considerados como refugiados de una Circasia virtual. Merece la pena anotar que este cuasi estado, desde el punto de vista de sus fundadores, debería abarcar el territorio de casi una docena de países, incluyendo: Turquía, Jordania, Georgia, por no mencionar a Rusia. Sin embargo, A. Kabard y A. Jemirze no se refieren a este tema en sus discursos, no tratan con la cuestión sobre si a estos países les sentará bien tal propuesta.

También se planea en el futuro la negociación con los países que hayan reconocido al “genocidio” del pueblo circasiano, para reconocer el pasaporte circasiano y acordar la provisión a sus sujetos, de derechos económicos y civiles comparables a los derechos de los nativos en aquellos países. Daría a los circasianos el derecho para entrar en aquellos territorios sin visados y legalizar sus propiedades.

Es obvio, si este proyecto tiene éxito, que los separatistas circasianos no serían los únicos en celebrarlo. También beneficiaría a los clanes criminales con experiencia en enviar terroristas a Europa para cometer ataques terroristas. Ya hemos visto como esto funciona en noviembre del año pasado en París, y en marzo de este año en Bruselas. En última instancia, las consecuencias pueden volverse inaceptables porque toda la comunidad circasiana estará puesta bajo sospecha por tener presuntas relaciones y proporcionar asistencia a terroristas. Bajo este escenario, incluso las actividades legítimas de los circasianos, en niveles culturales y educativos, pueden volverse bastante difíciles.