Arrestado un profesor por incitar a decapitar a varias jóvenes belgas que trabajaban en una ONG en Marruecos reparando carreteras

18.08.2019
La policía marroquí ha arrestado en la ciudad de Ksar el-Kbir (noroeste) a un profesor de primaria por incitar a decapitar a una decena de turistas belgas que participaban como voluntarias en la restauración de una carretera en el sur de Marruecos, informó una fuente de seguridad.
El arrestado, de 26 años, instó en la red social Facebook a que se decapitara a las voluntarias europeas como «una lección» para las mujeres extranjeras que no respetan la manera de vestir islámica cuando visitan Marruecos.
La fuente precisó que el detenido, arrestado ayer, trabajaba como profesor contratado en una escuela de enseñanza primaria en la población de Beni Karfat, situada a unos 30 kilómetros al norte de Ksar el-Kbir.
Alrededor de diez turistas belgas participaron la semana pasada, en coordinación con asociaciones marroquíes, en la restauración de una carretera en la población de Tazamurt, ubicada en la provincia sureña de Tarudant.
Las fotos de las jóvenes europeas, vestidas con pantalones cortos y camisas sin mangas, mientras trabajaban en una aldea remota tuvieron una importante difusión en las redes sociales y en la prensa digital del país magrebí.
Aunque la gran parte de las reacciones en las redes sociales elogiaron esta iniciativa y pidieron más implicación de los jóvenes marroquíes en el voluntariado, algunos comentarios se centraron en la ropa de las turistas.
El pasado 17 de diciembre, tres extremistas -leales al grupo yihadista Estado Islámico (EI)- decapitaron a la danesa Louisa Vesterager Jespersen, de 24 años, y a la noruega Maren Ueland, de 28, quienes hacían montañismo en la localidad de Imlil, al sur de Marrakech.
 
 
El acusado principal por el asesinato de las dos jóvenes, Abdessamad el Joud, de 25 años, confesó ante la Justicia que mató a las mujeres para vengarse de los países occidentales por haber participado en la Coalición Global contra el EI.
Los asesinos de las turistas fueron condenados el pasado 18 de julio por el tribunal antiterrorista de Salé (cerca de Rabat) a la pena de muerte.