Reig Pla denuncia un "ataque global y programado" contra la Iglesia católica y la dictadura de la ideología de género y el transhumanismo

Lunes, 27 Marzo, 2017 - 12:00

En su relato final del Congreso "La familia cristiana y la escuela católica: Minorías creativas para la renovación de la sociedad", celebrado en su diócesis este mes de marzo, el Obispo de Alcalá, Monseñor Juan Antonio Reig Pla, ha enumerado los males de la "gran epidemia" que sacude a la sociedad occidental, y denuncia el "ataque global, programado, científica y sistemáticamente, contra el orden de la creación-encarnación-redención":

"El proceso de deconstrucción de la persona, del matrimonio, de la familia, de la escuela y de la sociedad viene de lejos. Es esencial no contemplar las distintas piezas del puzle de forma atomizada. Nos encontramos, en efecto, ante un ataque global programado, científica y sistemáticamente, contra el orden de la creación-encarnación-redención: injusticia social (con la síntesis del marxismo y el liberalismo), ecología idolátrica y fragmentada, anticoncepción, esterilización, aborto, “amor romántico”, divorcio, “amor libre”, técnicas de reproducción asistida, ‘pornificación’ de las relaciones personales y de la cultura, sexualidad sin verdad, usurpación deliberada de la filiación natural de los niños, manipulación arbitraria de la anatomía, de la fisiología y de la identidad personal, eutanasia y suicidio asistido, “poliamor”, realidad virtual sustitutiva, manipulación y mejoramiento genético de embriones, bio-neuro-ingeniería posthumanista, etc. son sólo una parte de los escalones, programados, científica y sistemáticamente, en orden a la deconstrucción de la “identidad-misión”, querida por Dios para el ser humano. Toda persona humana posee una verdad integral que sólo es alcanzada cuando la contemplamos en su unidad sustancial cuerpo-espíritu, en la diferencia varón-mujer, en la llamada a la comunión con el prójimo y en la vocación a adorar y amar, sobre todas las cosas, al único Dios verdadero. Esta es la verdadera ecología humana integral que debe ser cultivada en la familia cristiana (Cf. Papa Francisco, Laudato Si’ 137-162 y San Juan Pablo II, Centesimus annus 37-39)".

Reig Pla acude a "la imagen del Papa Francisco, que ha comparado a la Iglesia con un «hospital de campaña»", no en el sentido de acogida, sino apuntando que "los pacientes que hoy encontramos no son casos aislados sin conexión entre sí, sino personas que sufren una gran epidemia, el emotivismo contemporáneo, que identifica el amor con un sentimiento, y hace al hombre incapaz de edificar en el tiempo relaciones duraderas que le plenifiquen".

Y todo ello, producto del "proceso de deconstrucción cultural al que estamos sometidos", donde los cristianos:

"Hoy sufrimos a minorías dominantes que pretenden imponer su visión: el constructivismo filosófico, fruto del relativismo, ha sido sucesivamente aplicado por los “poderosos” a la cultura, después al derecho y desde él a la enseñanza, a la sanidad y a todos los aspectos de la vida social, alcanzando, por imperio despótico de la ley, la intimidad del hogar y de las personas. El asalto en marcha, tras la falta de respuesta de algunas comunidades eclesiales cristianas, es ahora contra la Iglesia Católica. Con este método de de-construcción/construcción de la realidad, y en particular de la «antropología adecuada», y al margen de la verdad y del bien objetivo de la persona, se han conjugado presupuestos colectivistas con un capitalismo tecno-nihilista que está permitiendo hacer de la persona un objeto de consumo sin límite moral alguno. La ideología de género, las teorías «queer» y «ciborg» y el transhumanismo/posthumanismo -llamado eufemísticamente «humanidad aumentada / mejorada»-, al que ahora se aspira, no son más que expresiones modernas de la tentación primordial «seréis como dioses» (Gen 3,5); es decir, nos encontramos con una guerra a escala universal contra el designio de Dios: creación-encarnación-redención. Sabemos, sin embargo, que nos precede la gracia y que «la victoria es de nuestro Dios» (Ap 7, 10)".

Frente a todo este proceso, Reig Pla se opone a la censura pública de Dios y a la dictadura de lo políticamente correcto:

"En todo este proceso, el “asalto” al lenguaje, en orden al cambio de paradigmas, ha sido esencial. Por esto, reivindicamos la “despenalización” de las palabras “prohibidas” culturalmente: esposo, esposa, padre, madre, hijo, hija, varón, mujer y Dios. En este sentido constatamos que la estructura jurídica del Estado en materia de matrimonio, familia y vida se ha constituido en una «estructura de pecado» (Cf. San Juan Pablo II, Encíclicas Sollicitudo rei socialis, 36-40 y Evangelium vitae, 24). Nos dirigimos hacia una dictadura “confesional” constructivista por un lado y nihilista por otro, actualmente en la “fase” de “ideología de género que podría evolucionar hacia el siguiente nivel: el transhumanismo".

Por ello, Reig Pla reivindica un "trípode necesario":

"La familia cristiana, la comunidad eclesial y la escuela católica constituyen el trípode donde es posible formar todos los aspectos de la persona amándola por sí misma. «Como la verdadera educación debe procurar la formación integral de la persona humana, en orden a su fin último y, simultáneamente, al bien común de la sociedad, los niños y los jóvenes han de ser educados de manera que puedan desarrollar armónicamente sus dotes físicas, morales e intelectuales, adquieran un sentido más perfecto de la responsabilidad y un uso recto de la libertad, y se preparen a participar activamente en la vida social» (Código de Derecho Canónico, 795).

Fuente: Obispado de Alcalá.