Ingeniería social: ‘Niñas con pene y niños con vulva’ en las paradas de autobús españolas

Miércoles, 11 Enero, 2017 - 12:00

La asociación ‘Chrysallis Euskal Herria’, asociación de familias de "menores transexuales", ha distribuido en las paradas de metro y de autobús de las ciudades españolas de Vitoria, San Sebastián y Pamplona grandes carteles con la frase "Hay niñas con pene y niños con vulva" y una ilustración en la que aparecen dibujos de niños desnudos con órganos masculinos y femeninos, según informa La Gaceta.

En su agresiva ofensiva de ingeniería social para normalizar la transexualidad siguiendo los dictados de la ideología de género, la asociación Chrysallis Euskal Herria utiliza imágenes de niños sin ropa gracias a la donación de 30.000 euros procedentes de Nueva York, de manos de “un alto cargo del mundo de las finanzas” del que todavía se desconoce el nombre.

Según ha explicado la propia organización, el hombre decidió donar el dinero tras ver un reportaje sobre “la necesidad de trabajar el tema de la transexualidad en las aulas” publicado por dicha entidad.

Esta asociación, a la que pertenecen celebridades como el “actor porno” Nacho Vidal -que se ha sumado a la campaña para normalizar la ideología de género exponiendo la historia de su “hija transexual”- es la responsable de crear el primer material didáctico sobre transexualidad que ya se está difundiendo en los centros escolares, públicos y privados, del País Vasco y Navarra.

España, verdadero laboratorio de pruebas mundialista para las legislaciones referidas a la ideología de género o los "derechos LGTB", está sufriendo la aprobación de duras leyes relativas a esta materia.

Actualmente, se tramita en las Cortes Valencianas una ley sobre identidad de género que ya ha generado las protestas de distintas instituciones, colectivos y personalidades que se oponen a la ingeniería social puesta en marcha por partidos y organizaciones de orientación mundialista.

El pasado 17 de marzo la Asamblea de Madrid aprobó una draconiana ley de transexualidad que establece que se obligará a los colegios a poner en marcha los recursos educativos y psicológicos necesarios para “la detección temprana de aquellas personas en educación infantil que puedan estar incursas en un proceso de manifestación de su identidad de género”, tomando las medidas necesarias, incluso coactivas, para hacer respetar la diversidad afectivo sexual ya desde la infancia, "así como la aceptación de las diferentes expresiones de identidad de género” y “transformar” los contenidos educativos de centros privados y públicos.

De hecho, la presidenta de la Comunidad de Madrid, la mundialista ultraliberal Cristina Cifuentes, del partido Popular, ha cumplido su amenaza y ha comenzado a reprimir la libertad de expresión a base de multas sirviéndose de la llamada ley contra la LGTBIfobia.

La Comunidad de Madrid sancionó al director del colegio católico Juan Pablo II de Alcorcón, Carlos Martínez, con una multa de 1.000 euros por una carta que envió a los alumnos y a las familias del centro en la que advertía acerca de la ideología de género y denunciaba los intentos de imponer una ideología a fuerza de sanciones, como de hecho está ocurriendo.