Guerra no convencional: China incrementará el control sobre las ONGs extranjeras

Viernes, 29 Abril, 2016 - 11:00

Conocedores de las herramientas utilizadas por la potencia hegemónica para establecer redes de influencia y desestabilización en el mundo, especialmente allí donde estén en juego intereses estratégicos y geopolíticos, el último borrador de la nueva ley para las ONG (Organización No Gubernamental) extranjeras en China prevé la supervisión policial y controles más estrictos sobre sus vías de financiación.

La nueva regulación da un trato diferente a las ONG que China considera como hostiles y el resto, que tendrán de trámites burocráticos más simplificados. Entre el millar de ONG extranjeras que trabajan en el gigante asiático, desde cámaras de comercio a centros universitarios, organizaciones de caridad o medioambientales como Greenpeace, existe el temor de que las nuevas regulaciones puedan dificultar sus operaciones.

La última propuesta será sometida a votación próximamente, señala la agencia de noticias Xinhua, después de que EEUU, Canadá y la Unión Europea hubieran protestado con firmeza contra las anteriores.

El punto más controvertido de la regulación es el poder discrecional del que se dota a la Policía para supervisar las ONG e "invitar a charlar" a sus dirigentes si cree que sus actividades ponen en riesgo la seguridad nacional. Las ONG acusadas de subversión contra el Estado o separatismo serán incluidas en una lista que les prohibirá operar en China.

También se impone un escrutinio financiero más estricto con normativas sobre el origen de sus fondos y contabilidad. Para las ONG que no sean calificadas como sospechosas, como colegios, hospitales e institutos de investigación de ingeniería o ciencia, seguirán siendo aplicables las regulaciones más laxas del pasado.

"Las organizaciones consideradas como valiosas para China y que no sean políticamente problemáticas tendrán más apoyo, mientras las consideradas peligrosas serán gradualmente eliminadas", ha señalado Chan Kin-man, profesor de la Universidad China de Hong Kong, al diario South China Morning Post.

A pesar de las protestas de Occidente y de las sospechas respecto a la arbitrariedad con la que puedan ser calificadas las distintas ONGs, lo cierto es que China, en el uso de su soberanía, advierte de forma abierta que no está dispuesta a tolerar tentativas desestabilizadores en su propio territorio. China, como antes Rusia, dej ver al mundo que es consciente de que: "Los esfuerzos de EEUU con la Guerra no convencional están dirigidos a explotar las vulnerabilidades psicológicas, económicas, militares y políticas de un país adversario, para desarrollar y sostener las fuerzas de la resistencia y cumplir los objetivos estratégicos de EEUU" (Manual de Guerra no convencional de las Fuerzas Especiales de EEUU, 2010).

Katehon