¿Acepta Brzezinski el G-3 de "EEUU/Rusia/China" para reordenar el caos global?

Miércoles, 11 Enero, 2017 - 10:00

Para el analista mexicano Alfredo Jalife-Rahme el mundo ha entrado a una inevitable dinámica tripolar geoestratégica: el G-3 de EU/Rusia/China.

Si ya en Jalife-Rahme 2013 propuso “la nueva correlación geoestratégica de fuerzas del G-3, máximas superpotencias globales, EU/Rusia/China (https://goo.gl/XJeP8q)”, efectiva conforme pasaron los tres recientes años, un año después, el G-3 emprendió su vuelo: “Quince días de ajuste del nuevo orden multipolar del G-3: EU/Rusia/China (https://goo.gl/OD5mlr)”, aceptado implícitamente por el connotado rusófobo Zbigniew Brzezinski, ex asesor de Seguridad Nacional de Carter e íntimo de Obama (https://goo.gl/AnlX0R).

Ahora, hace 28 días, en el primer Foro Oslo del Premio Nobel de la Paz, Brzezinski adujo que "la respuesta geopolítica ideal (sic) a la crisis global de poder es una conexión trilateral (¡supersic!) entre EU, China y Rusia" .

En dicho foro participaron "los dos máximos geoestrategas vivientes de EU, Henry Kissinger (93 años) y Brzezinski (88), con el tema “EU y la paz mundial después de la elección presidencial (https://goo.gl/LtgX3n)”. La ponencia de éste último, sobre la “conexión trilateral de EU/China/Rusia (https://goo.gl/mhEus7), fue publicada en The Huffington Post - que Wikileaks vincula al megaespeculador George Soros”.

Para Jalife-Rahme, llama la atención que Brzezinski "utilice el término "trilateral", en lugar de la tripolaridad ineludible de un G-3, quizá por su nostalgia a la Comisión Trilateral de 1973 entre "Norteamérica"/Europa Occidental/Japón, de la que fue cofundador con David Rockefeller".

En este sentido, Jalife-Rahme afirma haber "seguido la evolución, para no decir involución, del pensamiento geoestratégico de Brzezinski, en particular, desde su libro triunfal El gran tablero de ajedrez mundial: la supremacía estadunidense y sus imperativos geoestratégicos (https://goo.gl/4NhRVt) de entonaciones unipolares y fukuyamescas/simiescas de "Fin de la historia" en la "Era tecnotrónica (https://goo.gl/wrwhwd)", hasta su más reciente libro Visión estratégica: EU y la crisis del poder global (https://goo.gl/Cw44Bk)”, donde su legendaria rusofobia lo extravía al grado de alucinar y colocar a Turquía por encima de Rusia (ver pp. 142 y 143; https://goo.gl/Iimdme)".

Jalife-Rahme afirma que "el pensamiento de Brzezinski se adapta a la decadencia doméstica y global de EU, que no oculta que el fallido golpe de la CIA en Turquía le trastocó sus coordenadas euroasiáticas con el objetivo de dislocar a Rusia, al unísono del cambio de régimen en el Kremlin, como propugnó Strobe Talbott, hoy director del propagandístico Brookings Institution", y así "Brzezinski confiesa que EU cometió un grave error al apadrinar el fallido golpe de Estado contra Turquía (https://goo.gl/rxiEt0)".

Para Jalife-Rahme, "Brzezinski llega finalmente a asimilar la inevitable presencia de Rusia con China y EU en su esquema de "conexión trilateral", a pesar de haber sido siempre "adicto a un G-2 entre EU y China", que curiosamente fue China quien rechazó.

De esta forma "su idealizado cuan elusivo G-2 (https://goo.gl/MMbdpA) se convirtió en una relación esotérica, lejos de la confrontación exotérica de Trump y China: "aunque la relación sinoestadunidense no evolucionó a una alianza integral, la cooperación selectiva (sic) y algunas veces secreta (¡supersic!) se ha vuelto una de sus características definitorias".

Aunque "desde hace 18 meses, el influyente CFR había incitado a un G-2 de EU y Rusia contra China, a lo que parece confabularse Kissinger, que veo difícil compre el zar Vlady Putin, en la presente fase de cooperación de Moscú y Pekín", Brzezinski "admite que en la era nuclear la precaución y colaboración debe (sic) prevalecer entre EU, China y Rusia, si se desea evitar un conflicto fundamental", admitiendo a regañadientes que "los tres principales (¡supersic!) actores del poder global (sic) son EU, China y Rusia" y llama profundamente la atención que deje de lado, primordialmente, a la desfondada y desbrujulada Unión Europea, no se diga a India, Japón, Irán, Turquía y Brasil.

Jalife-Rahme se pregunta si Brzezinski regala a Rusia parte de Europa para aplacar la resurrección militar del oso ruso cuando sentencia que "Rusia confronta (sic) una relación cada vez más compleja tanto con China como con EU que inevitablemente restringe sus ambiciones de largo plazo", cuando “sus aspiraciones solamente pueden ser realizadas si Rusia –desengañada de su idea de supremacía (sic) continental– evoluciona finalmente a ser un jugador líder en Europa misma”.

El analista mexicano considera que "la rusofobia de Brzezinski lo obnubila", prefiriendo "el abordaje más "realista" del cínico Henry Kissinger, quien aboga por la convergencia de intereses entre Trump y Putin", siendo "más interesante el abordaje de Brzezinski sobre la relación de EU y China, con conspicua dedicatoria a Trump: "EU no debe tratar a China como enemigo"".

A juicio de Jalife-Rahme, Obama "cometió el peor error geoestratégico de EU en los recientes 46 años, al haber empujado a China a los brazos de Rusia, visión compartida por Trump, quien busca disociar a las dos superpotencias nucleares euroasiáticas, de lo cual Brzezinski está consciente: "EU debe ser cauteloso (sic) del enorme peligro (¡supersic!) de que China y Rusia puedan formar una alianza estratégica". Más aún: "EU no debe favorecer a India (¡supersic!) como su principal (sic) aliado en Asia. Esto casi garantiza una conexión más estrecha entre China y Rusia. Nada es más peligroso para EU que tal estrecha conexión"".

Por otra parte, Jalife-Rahme señala que "también falta que India acepte una bipolaridad suicida con EU cuando comparte una estrecha relación con Rusia y, pese a los diferendos añejos, se ha acercado a China mediante el "triángulo RIC (Rusia, India, China)", más que por el hoy alicaído BRICS, desde el punto de vista geoeconómico".

El analista mexicano ve a los EE.UU. en retirada, "cuando Japón se ha acercado a Rusia, mientras Sudcorea pasa por un momento doméstico turbulento, sin contar el contencioso nuclear de Norcorea, en el que "tanto China como Rusia tendrán un impacto más positivo" que los "esfuerzos separados y abiertos de EU", a juicio de Brzezinski, en una solución tripolar".

Para Jalife, este fue "uno de los graves errores de Baby Bush: alienar a Norcorea cuando ya tenía la mesa puesta, tanto por los ex presidentes Carter y Clinton, para arreglar su contencioso nuclear. Lo notable de la disquisición de Brzezinski es la incorporación de Rusia a su "conexión trilateral".

Si Brzezinski juzga que "Rusia no tendrá más opción que aceptar la realidad (sic) y la necesidad (sic) de una mejor relación tanto con China como EU", Jalife-Rahme afirma que Rusia, con China, "en la fase del zar Vlady Putin, ya la tiene y se consolida más, y ahora anhela acercarse a Trump".

Puede leer el artículo completo en La Jornada.