Before You BREXIT, o la noche de las hogueras de Son-John

04.07.2016

En un artículo reciente hemos interpretado la masacre de Orlando como un ritual hierogámico-sacrificial. Simbólicamente fue una hierogamia o boda sagrada gay. Pero a esta hay que añadir, de nuevo simbólicamente, el sacrificio de una virgen cristiana, la cantante CHRIST-ina Grimmie. Además sabemos que el complejo hierogámico-sacrificial no está completo sin el nacimiento divino. Y así, tres días después de la masacre en la discoteca Pulse, el niño Lane Graves, de dos años de edad, fue arrebatado de la orilla de una laguna por un caimán, en uno de los complejos hoteleros del Walt Disney World Resort, también en Orlando. El cuerpo sin vida del niño fue encontrado 15 horas después por los servicios de seguridad, "intacto", como han insistido los medios hollycapitalistas. Este último detalle no es baladí si tenemos en cuenta que este ritual recreaba el viejo tema del niño sagrado traído por las aguas que encontramos en tantos mitos. Pero esta vez se trataba de un niño muerto, como corresponde a la hierogamia homosexual que había sido celebrada tres días antes.

Otro de los detalles de este complejo ritual, que puede tener más importancia de la que le prestamos en un primer momento, es que la cantante Christina Grimmie estuvo acompañada en su último concierto, al final del cual fue asesinada, por la banda de pop rock Before You Exit.

Pocos días después de la serie de rituales de Orlando, los británicos han celebrado el referéndum sobre su permanencia en la Unión Europea. De nuevo tres días después del solsticio de verano, en coincidencia con la celebración de la noche de San Juan. De hecho el recuento de votos ha tenido lugar precisamente a lo largo de esta noche —del 23 al 24 de junio—, sus resultados se han ido desvelando a medida que salía el sol y sus efectos han ido produciéndose a lo largo de la noche. De la misma manera que arden las hogueras de esta celebración pagana.

La victoria inesperada del BREXIT, que parecía poco probable después de otro ritual sacrificial, el de la diputada laborista Joe Cox, ha supuesto a su vez otro enorme sacrificio, pero esta vez de valor hollycapitalista. El EUROSTOXX 50 se ha desplomado un 9% y la libra esterlina se ha devaluado un 10% con respecto al dólar. La noche de las hogueras ha sido un ritual de fuego, pero este se ha visto acompañado de un ritual de agua, en forma de lluvias torrenciales e inundaciones que han coincidido con las elecciones. Y es que se trataba de una festividad en honor de Juan el Bautista. El triángulo del fuego y el del agua unidos conforman el Sello de Salomón.

Pero es importante subrayar que lo más relevante del BREXIT no es la salida en sí, sino las negociaciones que habrán de tener lugar hasta que esto se produzca. De nuevo, lo que está en juego aquí no es el BREXIT sino el Before You BREXIT. El artículo 50 del Tratado de Lisboa prevé un plazo de dos años prorrogables para las negociaciones entre los Estados miembros, en el caso de que uno de ellos decida abandonar la Unión. Tras el ritual de fuego y el ritual de agua —el bautizo— tendrán que pasar todavía dos años para que el niño sea independiente. Pero para entonces, como en el caso del niño de Orlando, el niño estará muerto.

Poco importa lo que suceda con el Reino Unido al final del proceso del BREXIT. Porque lo importante es el Before You BREXIT. Su objetivo es catalizar toda una serie de hogueras, de destrucciones rituales de riqueza, en los dos años como mínimo que durará. Después de esto es muy posible que la Unión Europea no se parezca a la que conocemos hoy. También es muy posible que otra criatura haya ocupado su lugar: el Nuevo Orden Mundial.

El referéndum de San Juan debe interpretarse por lo tanto como el inicio de una serie de quemas controladas o de sacrificios rituales de valor hollycapitalista. También como inauguración y bautizo de un nuevo período histórico. El objetivo del BREXIT es desencadenar un proceso de demolición controlada de Europa y sus Estados. Marca un hito fundamental en el proceso de construcción del Nuevo Orden Mundial, precisamente porque es al mismo tiempo el comienzo de un nuevo proceso de destrucción de las estructuras y de los valores existentes. En otro artículo hemos mostrado la importancia de estos procesos complementarios de destrucción y de creación, y de su mecánica ritual.

La mayoría de los analistas están interpretando el éxito del BREXIT como un desafío al plan globalista atlantista-sionista. Pero creemos que se les está escapando algo fundamental. Que sus análisis están siendo demasiado lineales y no están teniendo en cuenta el cambio de ciclo que esta celebración solsticial supone. El BREXIT es un punto de inflexión. Inicia de manera explícita una nueva fase de destrucción, necesaria para absorber la burbuja de valor ficticio hollycapitalista que amenaza con implosionar de manera descontrolada. El BREXIT no es más que uno de los hitos que vamos a ver en los próximos meses y años que harán que esta implosión se produzca de manera relativamente ordenada y no ponga en riesgo todo el sistema. Caos y destrucción pero caos y destrucción controlados. Ordo ab Chao

El papel de Inglaterra en Europa en los últimos siglos se puede resumir con la máxima "divide and rule" (divide y vencerás). Este ha sido su papel fundamental y lo seguirá siendo en esta fase destructiva que se inicia y que seguirá conduciéndonos al Nuevo Orden Mundial orwelliano. El BREXIT es el inicio del proceso, el desencadenante que hará, llevando la delantera, que otros Estados europeos sigan la senda que marquen los globalistas.

El ritual de Orlando simboliza la destrucción de la virgen cristiana y la de los valores que con ella se asocian: la familia tradicional, el matrimonio heterosexual, la castidad, la maternidad. Al mismo tiempo que la glorificación de las relaciones homosexuales y el plan de desfertilización y de transformación de la humanidad en ganado transhumano que esta encubre. La misma estrategia de fondo la encontramos en el BREXIT. De ahí que el Before You Exit de Orlando pueda interpretarse como un mensaje para el Before You BREXIT de Reino Unido. Tampoco parece una casualidad que Florida sea un Estado con una alta proporción de hispanos católicos, y que suponga una suerte de cabeza de puente para el dominio de Latinoamérica. La demolición controlada de Europa por parte de la élite atlantista-sionista persigue también la destrucción de los valores tradicionales cristianos católicos y ortodoxos, de Francia a España e Italia, de Grecia a Rusia. Y esto en buena medida a través de la perversión hollycapitalista de las costumbres y la moral.

No es una casualidad que el referéndum en Reino Unido haya coincidido con el solsticio de verano. El sol inicia en esta fecha su fase destructiva. La festividad de las hogueras de San Juan simboliza esta dinámica destructiva en la medida en que en ellas se quema lo viejo, como ritual propiciatorio de la creación de lo nuevo. Solo que hoy no es la riqueza excedentaria la que se sacrifica, como en las ceremonias potlatch de los indios del noroeste de Norteamérica, de las que nos han hablado  Marcel Mauss y Georges Bataille. Al contrario, lo que debe sacrificarse es el valor ficticio hollycapitalista, el representado por el dinero fiduciario y los derivados tóxicos inflados por el culto a la usura. Y que como no tiene la misma consistencia que la economía real debe recurrir a la destrucción real de riqueza y de vida. En este sentido el BREXIT es un fenómeno desencadenante de la destrucción real que le va a seguir. Aquí es donde entran en juego los separatismos, los nacionalismos, los populismos, los fascismos... Aquí es donde aparecen en escena los Trump y los Johnson.

La mayoría de los analistas críticos con el sistema considera que el plan A de los globalistas era el BREMAIN, y que las élites no se esperaban este BREXIT, que en todo caso era su plan B. Pero es muy posible que lo contrario sea el caso. Si tenemos en cuenta toda la serie de rituales y su coherencia interna, si tenemos en cuenta el contexto de la situación financiera real y la escalada bélica a nivel internacional. En contra de lo que la mayoría cree, creemos que el BREXIT ha sido desde un principio el plan A de los globalistas.

La clave para interpretar el BREXIT como el plan A del imperio la encontramos en Boris Johson. Un bufón, pero solo aparentemente. Un bufón que de hecho va a convertirse en rey. David Cameron ha jugado el papel de rey y Boris Johnson el de bufón de la corte. Pero ambos son simplemente dos caras de la misma moneda, dos miembros del mismo partido conservador, que han estudiado en los mismos ambientes elitistas, que han frecuentado los mismos clubs exclusivos. Dos miembros del establishment, dos insiders. Que uno haya defendido el BREMAIN y otro el BREXIT, incluso formando parte del mismo partido, pone de manifiesto hasta qué punto todo es un gran teatro. Hasta qué punto los poderes globalistas manejan y controlan las dos opciones, apoyan a los dos bandos. El BREMAIN y el BREXIT no son caminos divergentes sino caminos diferentes que coinciden a la misma Roma. O mejor, a la misma Jerusalén.

La ventaja de todo este teatro, de toda esta escenificación, incluso con elementos  contradictorios como el asesinato ingenierizado de Joe Cox, es que así pueden venderle al populacho la farsa de la soberanía. Y de esta manera hacer responsables en última instancia a los electores de las consecuencias que se derivan de sus "decisiones". De esto se trata al fin y al cabo. Porque lo que está en juego en el trasfondo es la mecánica hierogámico-sacrificial, según la cual las crisis son dispositivos de transferencia social de culpa, aunque sea en forma de deuda hollycapitalista. El BREXIT no solo inicia una fase destructiva sino también sacrificial. Un proceso de transferencia y canalización libidinoso-agresiva, de indignación y de violencia, un proceso de catarsis y de anarsis.

La noche de San Juan ha sido por lo tanto también la noche de Son-John, de Boris Johnson. Se ha celebrado también una suerte de regicidio, como los que han dado lugar a la institución monárquica en todas las culturas. No olvidemos que estamos en Gran Bretaña, cultura orgullosa donde las haya de sus tradiciones aristocráticas y su monarquía. En este regicido, en este ritual de transferencia de poderes, el rey Cameron ha dimitido y el payaso Johnson se ha postulado para nuevo rey. El bufón ha vencido al rey, ha superado el ritual iniciático, la prueba de fuego, ha renacido de la aguas como futuro rey. David Cameron y Boris Johnson son los dos protagonistas en el escenario en el que se ha interpretado la comedia de la democracia. Pero lo mismo puede decirse de Hillary Clinton y de Donald Trump.

De hecho Trump y Johnson tienen mucho en común. Los dos son los bufones que el sistema necesita en este momento preciso para canalizar la indignación de las masas. Dos estilos diferentes pero en el fondo el mismo papel. A Trump y a Johnson les toca interpretar el rol de políticos no convencionales, sin escrúpulos, extravagantes, para tomar las decisiones que la demolición controlada del sistema va a requerir. Nuevos Hitlers. Los dos aparentan ser incómodos para el sistema, outsiders. Pero probablemente los dos sean tan insiders como sus oponentes. También, como en el caso de David Cameron y Boris Johnson, es muy posible que el verdadero plan A de las élites no sea Hillary Clinton sino Donald Trump, que todo sea un gran teatro para catalizar el voto de la ciudadanía descontenta y estirar un poco más el régimen global hollycapitalista criminal y corrupto, pero con máscara democrática, que hoy padecemos.

De lo que no cabe duda es de que el referéndum de la noche de Son-John marca un hito fundamental en nuestros tiempos. Ahora podemos afirmar que hemos atravesado por fin el solsticio de la crisis que empezó en 2007-2008. Ahora comienza la verdadera quema.

Referencias:

Pedro Bustamante es investigador independiente, arquitecto y artista. Su obra El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses ha sido publicada recientemente en Ediciones Libertarias. http://deliriousheterotopias.blogspot.com/