UNA LEY PARA LA VENGANZA HISTÓRICA

13.02.2018

En el Boletín Oficial de las Cortes del pasado día 22 de diciembre aparece publicada una Proposición de Ley del PSOE para la reforma de la denominada LMH.
Llama en primer lugar la atención el que – hasta el momento – este hecho haya pasado casi desapercibido por la mayoría de medios y por lo tanto del conocimiento general pese a la gravedad de lo que en esa Proposición se dispone.
Fundamentalmente, esta disposición con la “finalidad de reconocer y ampliar los derechos así como establecer medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura”, preconiza una serie de acciones a tomar – especialmente coercitivas –  contra todo aquel o aquellos que disientan de lo que en esta Proposición se establece como verdad absoluta.
Así, se tipifica como delito enaltecer la labor del franquismo y cualquier opinión intelectual que no concuerde con lo que en ella se establece; se da forma a un “comité de la verdad” constituida por personas de la misma ideología – ya se pueden imaginar cual – que materializará su versión histórica y que todos estaremos obligados a considerar como la única verdadera; se requiere, incluso, a la Iglesia Católica a retirar cruces de los caídos en cementerios so pena de que en caso de no cumplirse los propios ayuntamientos tendrán la obligación de hacerlo; por supuesto, se arremete contra El Valle de los Caídos que se convertirá en un centro nacional de la memoria colectiva democrática; se incluirán programas educativos respecto a lo que significa la lucha por los valores y libertades democráticas y así mucho más hasta ocupar nada menos que 31 páginas incluyendo, ¡como no!, En su titulo IV todo un esperpéntico régimen sancionador para quien disienta de esta verdad impuesta del odio y rencor de una izquierda trastornada.
Es de suponer que correrán riesgo de incurrir en delito o falta todos aquellos que inconscientemente reconozcan la labor social de Franco cuando creó la Seguridad Social; estableció las pagas extraordinarias; sacó a España de la miseria, y que cuando murió en la cama de un hospital público España era la octava potencia industrial del mundo; que gracias a su inmensa política social se creó una clase media que es la que ha posibilitado el sistema democrático actual  y tantos otros logros que sería prolijo exponer en estas breves líneas.
Por supuesto conforme a esta Proposición de Ley me considero acreedor a todas las iras de estos legisladores porque no me duelen prendas en decir que, por ejemplo, cuando Franco fue elegido para incorporarse al Grupo de Fuerzas Regulares lo fue por haber demostrado ya en combate que sabía conservar la cabeza fría y conducir a sus hombres bajo el fuego enemigo y que poseía una valentía, serenidad, capacidad de mando y claridad mental bajo presión sin parangón. Cuando Millán Astray formaba la Legión no dudó en escoger a Franco por sus dotes de organizador y su habilidad para adiestrar, organizar y mantener la disciplina de las tropas.
Por otra parte, esta Proposición de Ley no es más que el desarrollo de una memoria política sectaria por la que se causa a historiadores y articulistas un daño inconcebible al no poder expresar sus libres opiniones so pena de situarse contra la Ley y por lo tanto incurrir en posibles delitos.
A ver si se enteran que sólo en regímenes totalitarios al más puro estilo estaliniano se impone la Historia por Ley, ¡ qué barbaridad! y que no se puede imponer al pueblo una versión parcial de lo acaecido hace ya tanto tiempo. Pero es que, además, se habla de reparaciones a las víctimas de la guerra civil privilegiando sólo a las de un bando y así vemos como se cambian callejeros y se elimina todo vestigio de los que lucharon en el bando nacional y se mantienen e incrementan las que recuerdan a personajes de historia tan oscura como Largo Caballero, Carrillo ( hablamos de Paracuellos del Jarama ? ) la Pasionaria y tantos otros. ¡ Toma democracia!
Esta Proposición de Ley al igual que la anterior ataca y destroza los fundamentos de la democracia actual y de la propia Monarquía ( acaso no fue Franco quién reinstauró la monarquía e impuso a Don Juan Carlos I como Rey de España cuando pudo haber establecido con toda tranquilidad  un régimen republicano? )   y se olvida que la transición se fraguó de “la ley a la ley “sobre el olvido de los viejos odios a través de la Ley de la Reforma Política.
Esto es un dislate de tamaño descomunal y es de esperar que esta Proposición del odio y la venganza de unos incompetentes  políticos amantes del cántico de “la Internacional” no fructifique y que aún en España reine el sentido común y que al menos la España sociológica heredera del franquismo – más de media España –  reaccione y se oponga a esta insensatez. Y me refiero al Partido Popular, y en gran medida al emergente Ciudadanos, que aglutinan a un amplio espectro de españoles adormecidos, cuando no adoctrinados, por los medios que manejan oscuros y extraños intereses pero que en su fuero interno se hallan a años luz de esa izquierda arcaica y vengativa. Más los primeros indicios de la posible actitud de estos partidos no da muchos visos a la esperanza pues su débil defensa de la unidad de España en el caso del PP – una política desastrosa tanto en Cataluña como en las otrora provincias vascongadas – y el relativismo moral de ambos en todos los aspectos de la ética cristiana dejan mucho que desear y mucho me temo que poco se puede esperar de estos dos partidos instalados de lleno en un sistema político no democrático sino partidocratico al dictado de no se sabe que intereses ajenos al bien común nacional.
Esta Proposición de Ley es absolutamente totalitaria y distorsionadora de la Historia, envenena el presente y ensombrece el futuro, amenazando la convivencia de los españoles.