¿Por qué dicen los kurdos que los chechenos son "nativos genuinos" de Siria?

19.03.2016

En lo que es probablemente una de las revelaciones más peculiares expuestas hasta ahora en la guerra contra Siria, ha salido el plan de federalización oficial de los kurdos, el denominado "Proyecto para una Siria democrática", que no sólo recicla la retórica secular wahabí acerca del "fascismo" y el "semi-fascismo", sino que ridículamente alega que los chechenos son "genuinamente nativos de esta tierra" y que han "participado en la creación de la historia y la cultura de la región". Esta es una distorsión descarada y desnuda de la historia que se basa solamente en razones geopolíticas auto-interesadas, a saber, el interés kurdo por extender la "rama de olivo" de la federalización "ventajosa para todos" a los más de 2.000 chechenos que luchan por el Daesh en el norte de Siria.

Por otra parte, al tratar de reescribir la historia con el fin de "legitimar" a los nuevos pobladores chechenos yihadistas, los kurdos están también proporcionando una prueba irrefutable de la existencia de lo que Kelly M. Greenhill llama "Armas de migración masiva". La conclusión lógica que se puede sacar de esta maniobra de quinta generación de conversión de la historia en una arma, es que los kurdos y sus patrocinadores estadounidenses-israelo-saudíes unipolares tienen la intención de destruir existencialmente la República Árabe Siria yendo incluso tan lejos como para cambiar su nombre - un objetivo que también es declarado en su manifiesto anteriormente mencionado - a algo más "identitariamente inclusivo" como la presunta "Federación levantina" u otra etiqueta artificial de "compromiso" que les de por pensar.

Colonos: no son sólo israelíes

En el lenguaje común geopolítico, cada vez que alguien habla de colonos, se suele referir a los ocupantes israelíes de Palestina, pero los kurdos acaban de demostrar que el término puede ser más ampliamente extendido para incluir la gran cantidad de colonos musulmanes que han sido transferidos en los últimos cinco años para hacerse cargo de Siria. Vale la pena señalar en este punto que los chechenos no nativos también son agrupados por los kurdos, junto con los igualmente no nativos "turcomanos", con el fin de complacer a Turquía como un medio de lograr la aceptación tácita de su proyecto geopolítico. Visto desde una perspectiva estructural y teniendo en cuenta que el "Proyecto para una Siria democrática" fue declarado hace mas de un año, en febrero de 2015, es fácil ver que los kurdos habían planeado, evidentemente, y bastante estratégicamente, la mejor forma posible para poder revisar la historia unilateralmente con el fin de alcanzar un acuerdo con dos de los mayores enemigos de su visión - los yihadistas chechenos y los turcos neo-otomanos.

El activista político y periodista sirio Afraa Dagher también informó en septiembre de ese año que el Daesh estaba atrayendo a los terroristas uigures de China con la promesa de una tierra libre y vivienda para ellos y sus familias, lo que demuestra, además, que estaba y todavía está en marcha una agresiva trama para, literalmente, colonizar Siria. Si Los kurdos y sus patrocinadores hubieran conocido el grado en que los uigures y sus familias migrarían finalmente a Siria con el fin de luchar junto al Daesh, es posible que hubieran incluido este grupo de Asia Central turco como otro de los innumerables "nativos auténticos" de Siria con el fin de sentar las bases de su imaginada "Federación del norte de Siria". Al igual que explicaba en el más reciente artículo sobre el tema, los kurdos están creando esencialmente una "federación dentro de una federación propuesta", o en otras palabras, una entidad a una escala mucho mayor y muchas veces más disfuncional que Bosnia y Herzegovina, y la última mentira del "origen histórico" de los chechenos y turcomanos como "genuinamente nativos" de Siria es parte integrante de esta farsa.

Como sabe cualquiera que esté remotamente familiarizado con el tema, por no hablar de los propios sirios, los chechenos y turcos no son endémicos de Siria, ni tampoco "contribuyen a su equilibrio social", que es otra de las falsedades que los kurdos alegan oficialmente en su manifiesto "Proyecto para una Siria democrática". La razón de que esta pura y simple mentira se propague es que un "federalismo complejo" (o la "federación dentro de una federación" como Bosnia) es el tipo de sistema que puede ser impuesto a Siria, el cual haría al gobierno central casi inútil y dividiría el país de facto entre sus dispares grupos de identidad. La clave para catalizar este proceso es el uso de "armas de migración masiva", tales como el ofrecimiento de incentivos político administrativos a los colonizadores étnicamente distintos, pero religiosamente alineados (los chechenos y turcos), de manera que fluyan hacia Siria y rediseñen demográficamente la estratégica región norte que los kurdos se han anticipado en reclamar como propia.

Federalismo caleidoscópico

Este autor ha utilizado anteriormente la metáfora del calidoscopio en la descripción de la naturaleza de la identidad del federalismo, como en su trabajo para el Instituto Nacional de Investigación de la seguridad global de Rusia, ya que refleja con mayor precisión este sistema en la práctica. A diferencia de las "federaciones estándar", tales como las de los EE.UU. y Alemania, o el sistema parcialmente basado en la identidad, pero geográficamente restringido en Rusia, en las federaciones identitarias como las de Bosnia-Herzegovina, Sudán del Sur, y muy pronto Nepal, cada identidad "constituyente "recibe su propio pequeño Estado con una amplia autonomía consagrada constitucionalmente.

El esquema de los kurdos y de sus aliados unipolares en Siria en realidad va más allá de todos los precedentes establecidos, tomando esto hasta el extremo al proponer incluso que "todas las organizaciones de la sociedad civil, como medio de protección y de desarrollo, organizarán las instituciones de defensa, incluyendo las militares y las fuerzas de seguridad, de acuerdo con el formato establecido por la patria democrática, que queremos construir a partir de instituciones obstinadas".

Reflexionando sobre el significado de esta declaración de intenciones del "Proyecto para una Siria democrática", la misma puede ser tomada en el sentido de que todos los grupos que los kurdos y sus controladores indiquen, y que sean "genuinamente nativos" de Siria, tendrán derecho a sus propias fuerzas militares, lo que es probable se traduzca en la legitimación constitucional de la "oposición" local armada como fuerzas de seguridad oficiales responsables de cada posible pequeño estado federal.

Teniendo en cuenta que la lista oficial completa kurda de grupos relevantes incluye a los "árabes, kurdos, armenios, siriacos, caldeos, asirios, los turcomanos, chechenos, y circasianos", es muy probable que quieran ver disolverse todo el estado sirio unificado a lo largo de estas líneas basadas en la identidad, con cada categoría demográfica adquiriendo su propia entidad político administrativa autónoma o federal (ya sea como una unidad federal o como un principado autónomo situado dentro la misma) y una milicia correspondiente.

Para recordar al lector la metáfora descriptiva de este tipo de federalismo, es obvio que el resultado final de la imposición de este plan sería la ruptura total de la sociedad siria en un caleidoscopio literal de fuerzas étnico-regionalistas antagonistas de múltiples caras, que probablemente participe finalmente en un hobbesiana guerra de todos contra todos, con el tiempo y la adecuada manipulación externa.

Cambiar el patriotismo, cambiar el nombre

Es un hecho bien conocido que el nombre de un país y el patriotismo asociado a menudo van de la mano, lo que es una de las razones detrás de la denominación de la República de Macedonia y la República Helénica. Si el patriotismo de un estado se cambia a algo incomparable o irrelevante para su nombre ya existente, es muy probable que el nombre en sí también cambiará y viceversa. En esto radica el truco final que los kurdos y sus patrocinadores unipolares están conspirando, y como han declarado oficialmente en su manifiesto "Proyecto para una Siria democrática", el nombre constitucional y oficial del país como República Árabe Siria es "una declaración explícita del nacionalismo de estado, y la negación y la exclusión de todos los otros pueblos constituyentes". No importa que haya una mayor proporción de sirios árabes en Siria que la de rusos en Rusia, los marxistas culturales que están dirigiendo el proyecto geopolítico de los kurdos sirios, de alguna manera toman esto como una ofensa suprema, y por lo tanto están literalmente en guerra para asegurarse de que el nombre del país, y su consecuente identidad, cambien irreversiblemente según su gusto de divide y vencerás.

Comprendiendo que la aplicación de la guerra de quinta generación llega tan lejos como convertir en un arma el propio nombre de la República Árabe Siria y en una herramienta para ser utilizada en su contra, es relevante preguntarse exactamente qué clase de nombre sería "aceptable" a los provocadores "políticamente correctos". El autor cree que van a ir a tales extremos radicales (está en su naturaleza) al tratar de apagar y extinguir la identidad unitaria de Siria, que ni siquiera recurrirán a llamarla por su nombre nunca más, una vez que finalmente cumplan con sus planes, buscando en cambio borrar ardientemente toda referencia a Siria, y posiblemente cambiar su nombre al ampliamente "inclusivo" de "Federación de Levante". Por otra parte, al cambiar el nombre del país también tendrá que cambiar su bandera, y aquí radica la conexión con la que ha sido ondeada por el "Ejército Sirio Libre (Falso)" (FSA, en sus siglas en inglés), desde el comienzo del conflicto.

La bandera del FSA es en realidad la misma que se utilizó durante la ocupación francesa, cuando Siria se dividió internamente en el Estado de Alepo, el Estado de Damasco, el Estado alauí, el Gran Líbano (que para recordar al lector, ha sido históricamente una parte integral de la civilización Siria), y el Estado Jabal al-Druze. En consecuencia y con la excepción obvia del Líbano ahora independiente, es posible que la declaración de una "Federación del norte de Siria" kurda tenga la intención de replicar directamente esta división colonial impuesta artificialmente. Para dibujar un paralelo obvio, la "Federación" actualmente ocupa la mayor parte del Estado de Alepo y probablemente podría incorporar Raqqa al igual que su predecesor histórico si las "Fuerzas Democráticas de Siria" (DFS), dirigidas por kurdos, tienen éxito en liberarla del Daesh antes que el Ejército árabe Sirio (SAA) (es decir, la "Raza por Raqqa" de la que este autor escribió junto a su colega en octubre de 2015).

Reflexiones para concluir

Para llegar al punto de partida del inicio del artículo, la absurda proclamación kurda de que los chechenos son un pueblo "genuinamente nativo" de Siria puede ser vista como una difusión estratégica brillante diseñada para dar a los kurdos en la posguerra inmunidad y una posible autonomía político administrativa, o incluso pura y simplemente un federalismo separado de los esbirros más brutales del Daesh a cambio de que bajen las armas y se rindan al DFS antes que al SAA. Los yihadistas chechenos que se han unido al Daesh saben que es absolutamente imposible que vuelvan alguna vez a la Federación de Rusia de nuevo, de modo que al estar tirados para siempre fuera de su país de origen debido a su lealtad ciega al wahabismo y/o a la búsqueda codiciosa de dinero y de sexo esclavo, es razonable que algunos de ellos puedan considerar entregarse si se garantiza su estatus de "pueblo nativo" en Siria y, en consecuencia, se les proporcionan todos los privilegios que los kurdos y sus patrocinadores unipolares prometen (incluido el derecho a formar sus propios "servicios militares y de seguridad" etno regionales constitucionalmente reconocidos).

El mismo tipo de lógica puede aplicarse a los turcomanos pro-Ankara, ya que 'comprarlos' en una Siria federada dirigida por los kurdos (aunque sólo sea en los antiguos terrenos de la época colonial del Estado de Alepo) podría ser lo que tuvieran que hacer con el fin de recibir la táctica aceptación de Turquía y prevenir así una posible invasión militar, que en todo caso sería repelida por la fuerza aérea conjunta ruso-estadounidense según el último acuerdo geopolítico de las dos grandes potencias. Obviamente ni siquiera fue concebido en el momento en que se hizo la declaración en febrero de 2015, por lo que, en retrospectiva, es perversamente 'comprensible' por qué los kurdos incluyen una declaración tan ridícula en su manifiesto. Con todo, es patentemente claro que con los kurdos inventando extravagantes fantasías históricas acerca de los chechenos y los turcomanos como "genuinamente nativos" de Siria, "participando en la creación de la historia y la cultura de la región", y "contribuyendo a su equilibrio social", no hay manera de que alguna vez pueda confiarse en ellos en Ginebra, y sin lugar a dudas, se debe reconocer por ahora que su "Proyecto para una Siria democrática" es en realidad un eufemismo de lujo para la división interior de Siria.