Pedro Sánchez se compromete en Marrakech a que España reciba a 100.000 inmigrantes antes de 2020

26.12.2018
Promoviendo la apertura de nuestras fronteras a millones de inmigrantes Soros consigue que Europa vaya perdiendo sus raíces culturales. Y en esa estrategia, Pedro Sánchez le ha facilitado el mayor efecto llamada de los últimos tiempos. Los inmigrantes que llevan años intentando llegar a Europa saben ahora que en España hay un Gobierno que facilita el acceso. Y el efecto llamada que se genera así también tiene una enorme responsabilidad en el número de muertos que se producen en el Mediterráneo. 
 
Pedro Sánchez acudió este lunes a la cumbre de la ONU en Marrakech para suscribir en nuestro nombre el Pacto Global sobre Migración, que conlleva de facto el cambio demográfico de España
Pero no fue el único anuncio hecho por Sánchez en la ciudad marroquí. Tras señalar que la política migratoria de su gobierno va “en coherencia con principios de responsabilidad y solidaridad”, Sánchez formalizó el compromiso de España de acoger a no menos de cien mil inmigrantes antes de 2020. Este anuncio fue muy elogiado por algunos mandatarios europeos.
Asimismo, el presidente del Gobierno español se ha comprometido ante la canciller de Alemania, Angela Merkel, a que España reciba un número «equilibrado y admisible» de refugiados que entraron en ese país por la frontera con Austria. Aunque no se han anunciado cifras, se cree que este número podría superar las 10.000 personas.
Fuentes marroquíes alertaron hace poco de una oleada masiva de pateras en los próximos meses. Los servicios de información del país vecino han detectado un movimiento migratorio de Libia a Marruecos a través de Argelia de nada menos que un millón de personas, la mayoría inmigrantes subsaharianos.
La actitud del Gobierno español en favor del tráfico humano está produciendo una migración histórica desde Libia a Marruecos a través de Argelia. De hecho el flujo de pateras hacia Europa, principalmente a través de las costas andaluzas, no ha cesado en los últimos meses..
El Gobierno de Sánchez, por su parte, carece de cualquier plan para frenar estas avalanchas, lo que está contribuyendo a activar el “efecto llamada”. El apoyo a la llegada masiva de ilegales de los socios parlamentarios del PSOE alimentan el problema.
El PP y Ciudadanos, entre tanto, se mantienen silentes y aparentemente ajenos al desafío. De hecho, la inmigración ilegal no genera debate alguno e1n el Congreso. Los parlamentarios viven de espaldas a un problema que preocupa cada vez más a los españoles y que sin duda tendrá gravísimas consecuencias para las capas más humildes.
Significativas ausencias
La cumbre de Marrakech ha contado con la participación de dos tercios de países de la ONU pero con significativas ausencias como las de Estados Unidos, Italia, Austria, Israel o varias naciones centroeuropeas. Frente al argumento de muchos países de que el pacto que se va a suscribir afecta a su soberanía nacional, el Gobierno recalca que no se trata de un tratado, sino de una declaración de principios, y que los países que la apoyen pueden tener su propia política migratoria en función de sus necesidades. El Ejecutivo considera que España es uno de los países mejor preparados para afrontar el fenómeno migratorio porque su historia hace que haya sido país de llegada, tránsito, retorno y origen de migrantes.
En su intervención, Sánchez abogó por aumentar la cooperación con los países origen y tránsito de las migraciones y pidió medidas para la integración de los inmigrantes.
Además, destacó la relación existente entre cambio climático, desertificación y migraciones. En ese contexto, anunció que en el primer semestre de 2019 Almería organizará una Conferencia Internacional sobre Desertificación, que se celebrará 25 años después de que esta provincia acogiera el primer seminario multinacional sobre este asunto.
Sánchez demandó asimismo más fondos para el país anfitrión de esta cumbre, Marruecos, ya que considera que ejerce un papel vital en la lucha contra los flujos migratorios ilegales. La ruta entre Marruecos y España ha sido este año la más utilizada por la inmigración ilegal para acceder a Europa, y a territorio español han llegado 52.678 personas de forma irregular, según las últimas estadísticas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).