MOCIÓN DE CENSURA. PREOCUPACIÓN MILITAR

05.06.2018

«Humanas actiones non ridere, non lugere, nequedetestari, sed intelligere» («no reírse, no burlarse, ni detestar, sino entender las acciones humanas»).Ruego me disculpen por el latinismo. Me ha costado transmitirles el grado de perplejidad en el que me encuentro y ha sido en la filosofía spinoziana donde he encontrado la mejor forma de hacerlo. Entender, solo entender. Eso quisiera.

¿Recuerdan?: <<España se acostó monárquica y se ha levantado republicana>>. Algo parecido, pero ahora sin votos y con triple salto mortal.

Creo que somos muchos los que no entendemos cómo es posible que en un plazo de 24 horas se haya cambiado el Gobierno sin que el Gobierno haya aparecido, hecho o dicho, ni defendido nada. No me lo creo… intelligere.

¿Qué ha ocurrido? ¿Qué se esconde o quién se esconde tras la moción de censura? ¿Por qué el señor Rajoy estaba desaparecido? ¿Qué hacía reunido en uno de los restaurantes más caros de Madrid esperando su expulsión? ¿De qué o de quién huía el presidente? Y lo más cuestionado: ¿Por qué no ha dimitido?, si hay alguna poderosa razón para no hacerlo ¿por qué no nos lo ha explicado? Raro, raro, raro. Pero ya es pasado al que habrá que volver, sin duda, y sabremos más cosas.

 

Hundido su partido en la corrupción hasta las cejas, dispuesto a rajar en canal a España en tratos con los independentistas, abriendo una nueva brecha separatista con los señores del PNV (menos mal que tienen palabra y son de fiar), pactando con los señores de Venezuela, Cuba, Irán, señores del desgobierno, en tratos, si falta hiciere, con el mismísimo diablo, el señor Sánchez, que nunca ha ganado ni al baloncesto, derrotado Rajoy y todo su partido, ha alcanzado la Moncloa y el Gobierno de España. ¿Lo entienden? ¿Perplejos?

Sigamos. Un paso adelante, dos atrás. El futuro es sombrío, oscuro, pero no incierto. Sabemos lo que se nos viene encima. No sé si estaremos preparados. Sí que estamos preocupados. Todos; los militares también. Sí, nos preocupa, como a cualquiera, pero puede que hasta más. Porque hay muchas cosas en riesgo. La primera y más importante es la unidad de España. Si el señor Rajoy hizo poco o mal, el señor Sánchez peor. Los independentistas forman parte de este gobierno porque le han votado. Y no se van a ir con las manos vacías. Los independentistas crecen y se autoalimentan; los nacionalistas vascos también, son eso, nacionalistas, y pronto empezará su festival.

No se me va de la cabeza aquellas declaraciones del señor Pedro Sánchez, cuando ya se creía algo, proclive siempre a la incontinencia verbal (siempre habla desde el poder con el que sueña), diciendo que sobraba el ministerio de Defensa. En pura demagogia: << ¿Qué Ministerio sobra y qué presupuesto falta? Falta más presupuesto contra la pobreza, la violencia de género… Y sobra el Ministerio de Defensa>>. Su partido tuvo urgentemente que aclarar: <<…cuando el secretario general del partido, Pedro Sánchez, dijo que sobraba elMinisterio de Defensa se refería a la necesidad de reducir su presupuesto, pero no a su eliminación>>. ¿Se da cuenta señora Cospedal? ¿Es ese el 2% del PIB prometido a Europa/OTAN y al señor Trump? Tendrá mucho que explicar el señor Sánchez y su ministro/ministra de Defensa en Europa/OTAN.

Las recientes y preocupantes palabras delJEMAD reclamando lo que a las Fuerzas Armadas les corresponde para cumplir su arriesgadas misiones tanto en zona de combate como en España van a ser portada durante mucho tiempo. Dios quiera que no tengamos que recordarlas cuando ya no haya remedio.

El señor Sánchez presentó recientemente una propuesta de reforma de la Ley de Memoria Histórica, dice que  para “mejorarla” y “garantizar su cumplimiento efectivo”. Denlo por hecho y aprobado; con ello la supresión de condecoraciones, corbatas laureadas en las banderas, efemérides, y entierro en la desaparición, de héroes y ejemplos de soldados. ¿Habrá que destruir sus historiales? ¿Desprender de las banderas las corbatas Laureadas? ¿Borrar de la historia militar a miles de héroes?

Son cerca de dos mil expedientes de los héroes de España.

De nuevo la herida abierta y expuesta. Himnos, tradiciones, procesiones y vaya usted a saber. Pasamos de tener tres ministros en la procesión del Cristo de Mena en Málaga con la Legión a, como nos descuidemos, su prohibición. Esto es España.

Pequeños y grandes ejemplos. Todos importantes. Todos envueltos en la preocupación. Unos más que otros porque se trata de entender y aquí no se entiende nada.

Waterloo. Se preparaba la batalla. El general Uxbrideg, segundo de a bordo de Wellington, le preguntó qué pensaba hacer. El duque le contestó que, puesto que quien atacará el día siguiente era Bonaparte, y como este no le había comunicado sus intenciones, sus propios actos dependían de los  de su adversario. Luego puso la mano la mano en el hombro de Uxbridge y le dijo, en tomo amable: “Una cosa es segura, que suceda lo que suceda, usted y yo cumpliremos con nuestro deber”.

Solo eso: que cada uno cumpla con su deber.

«Humanas actiones non ridere, non lugere, nequedetestari, sed intelligere». Entender. Solo entender.