A los líderes europeos: ¿qué clase de monstruos son ustedes?

23.03.2018

Debemos dirigirnos a los líderes europeos. ¿Qué pasa con ustedes? ¿Qué plan diabólico traman? Ustedes están, deliberadamente, intentando reducir la población y lo hacen a costa de vidas inocentes, de mentes frágiles, de padres, madres e hijos que creen en su corrección política.

¿Qué clase de monstruo convence a una familia para mutilar los genitales de su hijo, porque éste un día se siente niña, sabiendo perfectamente que un niño no tiene su identidad siquiera formada? ¿Qué clase de bestia malvada convence a un país de Occidente de abrir las puertas al terrorismo del Estado Islámico? Ustedes se dedican a lavar los cerebros de las personas con nefastos sistemas mediáticos poderosos que mienten con descaro. Ustedes están dando la vuelta, uno a uno y de forma intencionada, a los valores de la civilización occidental. Ustedes están dejando que el terrorismo se lleve vidas inocentes. Ustedes mismos atacaron su propia cultura y valores a conciencia. Han querido destruir la cristiandad sabiendo que al otro lado venían otros a imponer el islam mediante la violencia y el terror. Lo sabían… y dejaron que esto ocurriera.

Estamos al tanto de sus diabólicos planes para reducir la población autóctona de sus países: desde abrirles las puertas a inmigrantes que no necesitamos hasta el deliberado intento de feminizar a la población. Queremos exponer cómo y por qué lo hacen. Han sido lo suficientemente malvados para aprovecharse de los débiles, de los oprimidos. Se han valido de los jóvenes para llenar sus mentes de basura. Naturalizaron el cambio quirúrgico de sexo. El alcalde de la ciudad de Manchester naturalizó el terrorismo islámico. Tras un atentado dijo que los ataques terroristas formaban parte del riesgo de vivir en una gran ciudad. Increíble. Si usted piensa que su ciudad debe acostumbrarse a ser masacrada, renuncie a su cargo.

Y lo que están haciendo con la comunidad homosexual. Se están aprovechando de una parte de la población que ha sido históricamente oprimida, a sabiendas de que sufren trastornos y disforias, para hacerles creer que ellos son el orden natural y que todo aquel que no acepte esta premisa es un malvado y un fóbico trastornado que los odia sin mesura. La homosexualización a través de falsos y alterados estudios que de forma sistemática informan que la heterosexualidad no existe. Bombardean ustedes a la opinión pública con artículos sobre supuestas modas en los que se dice que la heterosexualidad no es más que una construcción social. Nosotros decimos que esos argumentos son patrañas, mentiras premeditadas con la finalidad de reducir la población autóctona europea de forma gradual. Porque ustedes saben bien que una sociedad homosexual no podrá reproducirse. Los islámicos nos masacran. Ustedes bombardean a los islámicos y la sociedad no se reproduce. El resultado es el que ustedes esperan, una eficaz reducción poblacional. Pero esto no se termina aquí.

También impulsan el odio entre hombres y mujeres. Han destrozado el movimiento feminista para convertirlo en una guerra entre seres biológicamente aptos. Si hombres y mujeres se aborrecen entre ellos, las opciones de que se reproduzcan se esfuman por completo. Este plan monstruoso está acompañado de una filosofía neomarxista y se sirve de la mente débil de los jóvenes que han comprado discursos predigeridos, muchachos y muchachas que se niegan a pensar por sí mismos. Lavaron sus cerebros y llenaron sus mentes con ideas absurdas. Los idiotizaron por completo. Los tienen abogando por leyes yihadistas. Los tienen absolutamente convencidos de que la mutilación de genitales no conlleva un trastorno de la identidad sexual. Lograron convencerlos de que el enemigo es la familia tradicional. Es decir, la que se reproduce. Pero algún día la historia les demostrará a ustedes, gobernantes europeos, que el sentido común es más fuerte. Exigimos que den marcha atrás en sus planes suicidas. Suplicamos que dejen en paz a los jóvenes y los oprimidos. Estamos al tanto de sus planes y cada día engañan ustedes a menos gente.

Sus políticas han de cambiar urgentemente. Sus medios deberán comenzar a decir la verdad. Dejen de confundir deliberadamente a los jóvenes respecto de su intimidad. Meterse en la vida sexual de una persona saludable es un acto despreciable y repugnante. Exigirle a todo un pueblo que se acostumbre a ser masacrado por inmigrantes radicales es un acto cobarde y deleznable. Enfrentar a hombres y mujeres bajo la bandera del feminismo es una de las cosas más lamentables que hayan presenciado nuestras naciones.

Si no ponen fin a sus planes deberán enfrentarse no solo a la ira de Dios, sino también a la nuestra. Abandonen su plan de demoler el edificio tambaleante de la civilización occidental. Si no lo hacen, millones de europeos terminaremos contemplando las democracias liberales que cobijan vuestros planes como la peor de nuestras pesadillas. Y será entonces cuando muchos volverán a reclamar la vigencia de proyectos ideológicos, tan temidos por ustedes, que al menos tienen especial consideración por el mantenimiento del nutriente fundamental de una sociedad avanzada: su cultura, su orden civilizado y su raza.