Geopolítica de la retirada rusa de Siria

17.03.2016

El tema geopolítico candente más hablado en los pasados días es la retirada rusa de Siria. Mientras que una retirada era lógica, nadie podría haber predicho el momento de tal anuncio.

La política y las relaciones internacionales de Rusia están basadas sobre una visión muy clara y fría de sus propios intereses nacionales.

En Siria, el objetivo real de Rusia era asegurarse su huella en oriente medio y resurgir de las cenizas del aislamiento internacional traído por el manoseo de la OTAN en Ucrania, que condujo a la intervención rusa. Pero de nuevo en Siria, permanecerían las bases rusas, tanto aérea como portuaria, en Siria. El presidente Putin ya ha hecho una observación consecuente con su intervención: Dos décadas después del colapso soviético, Moscú sigue siendo capaz no solamente de proyectar poder a miles de millas de sus fronteras, sino también ser bastante exitosa en enfrentarse a las objeciones de Washington.

Interviniendo en Siria fue un modo de hacer ambas. La retirada, entonces, tiene sentido una vez que se establece que la intervención del presidente Putin no fue sobre el ISIS, el terrorismo o incluso para ayudar al mismo presidente Assad.

No era del interés de Rusia el estar en un proceso interminable en oriente medio. Económicamente, las cosas no son grandes para Rusia y los estrategas rusos están mirando todavía a Ucrania en términos de su política militar exterior.

Por lo que respecta a la lealtad del presidente Putin al presidente Assad, mientras el apoyo de Rusia al régimen del presidente Assad ha sido firme, fue más por principios que por personalidad cuando vino al líder sirio.

Había signos de que el presidente Assad se estaba volviendo sobreconfiado acerca de la molestia de Rusia. Podéis ver algunas tensiones aquí – Assad estaba pareciendo una responsabilidad.

Mientras que el equipamiento y la mano de obra estaban siendo cargadas fuera, Rusia está dejando todavía bastante detrás. Rusia mantendrá dos bases en Siria y podría en teoría saltar de nuevo en ayuda de su aliado. Aquellas bases serían las siguientes: La instalación naval en Tartus, y la base aérea Jmeimim en Latakia que tiene una fuerza de infantería naval de 600 que pueden proporcionar seguridad para esta. Ambas, por supuesto, permanecerán intactas.

Así que Rusia está preservando definitivamente su presencia militar en Siria: Manteniendo las baterías de misiles S-400, tropas en la base aérea de Jmeimim en Latakia y la mencionada anteriormente el punto de suministro naval en Tartus, junto con asesores militares para el presidente Assad. Rusia en realidad no está abandonado, sino reduciendo su presencia militar allí.

Con todo, la retirada fue parcialmente un envío de mensaje al presidente Assad después de que el líder sirio tuviera algunas fricciones en Moscú. Aparentemente, el presidente Assad ha parado de escuchar. Esta retirada es una cierta señal para el régimen de no pueden hacer eso.

En el gran esquema de cosas, la intervención de seis meses le cuesta poco al presidente Putin en término de recursos cuando se apilan contra la valiosa relación pública que el ganó. Mostró a los ciudadanos rusos que fue efectivo y poderoso y le puso al mismo nivel que los EEUU en la cuestión siria.

Como tal, podemos argumentar que Rusia logró de hecho sus principales objetivos en Siria. Rusia estaba luchando por romper el aislamiento internacional, regresar a la comunicación y recuperar su asiento en el tablero global de directores.

Ahora que Rusia ha logrado maniobrarse hacia una posición de influencia real mostrando que puede incentivas o desincentivar al presidente Assad de un modo que el oeste no puede, esto pone cierto tono para las conversaciones de paz en Ginebra (Suiza) actualmente en marcha.

El Kremlin dijo que presidente Putin y el presidente Obama tuvieron una conversación franca y constructiva en la cual ambos apelaron a intensificar el proceso político para solucionar el conflicto sirio. Tal admisión saliendo de la Casa Blanca es seguramente una victoria para Rusia. Intensificando el proceso político se incentivará al gobierno Sirio para negociar un fin del conflicto. Con su protector marchándose, el presidente Assad puede ser más proactivo en alcanzar una solución política a este sangriento conflicto de 6 años donde han muerto 470.000, 1.6 millones han sido heridos y aproximadamente la mitad de la población siria se han convertido en refugiados (antes de 2011 eran 23 millones).

Los medios de comunicación estatales de Siria intentaron quitar importancia a la retirada de Rusia. La televisión estatal acentuó que esta decisión fue hecha en coordinación con el gobierno sirio, incluso aunque un día antes el Kremlin dijo que no lo había consultado con sus socios sirios antes del movimiento.

Otros aliados del gobierno del presidente Assad también dijeron que se sorprendieron por el anuncio ruso. Un representante de Hezbollah de Líbano, una milicia chií respaldada por Irán que ha enviado combatientes a Siria para ayudar al presidente Assad denominó como varapalo a la repentina retirada.

“Tenemos que esperar y ver las intenciones reales de los rusos, porque al final hay miedo de que Hezbollah pagaría el precio”, dijo el oficial.

Los opositores al gobierno del presidente Assad aparecieron deseosos de tomar ventaja del giro inesperado. Un comandante de Jabhat al-Nusra, una facción alineada con Al-Qaeda combatiendo en Siria, dijo a la agencia de noticias France-Presse que el grupo estaba preparando una ofensiva “en las próximas 48 horas”.

Considerándolo todo, la intervención de Rusia en Siria fue una victoria política y militar tanto para la diplomacia rusa como para las fuerzas armadas rusas. Por la retirada de Siria en esta delicada encrucijada, Rusia no está exibiendose solamente, sino también proporciona su buena fe para poner todo su peso tras las actuales negociaciones en Ginebra.

A diferencia de Washington, Russia es demasiado aguda para encontrarse atascada en una guerra sin fin en el atolladero de las pesadillas de oriente medio. Esto es exactamente lo que Washington quiere, no solo en oriente medio sino también en Ucrania. Washington quiere un sobre-agotamiento de los recursos de Rusia mayores de los que EEUU hizo para sí –tanto en términos de capital como personas- en sus accidentes hegemónicos en Afganistán, Irak, etc, durante los últimos 15 años. A diferencia de Washington, Rusia siempre tuvo una clara y rápida estrategia de salida, una de la que todos estamos presenciando en Siria.