¿ESTAMOS CERCA DEL FIN DE LA CRISIS SECESIONISTA EN CATALUÑA?

31.10.2017

Una vez suspendida la autonomía de Cataluña mediante el artículo 155 de la Constitución Española y la convocatoria de elecciones anticipadas al parlamento catalán para el próximo 21 de diciembre, la solución a la crisis podría venir a principios de año. El propio Oriol Junqueras, líder de ERC, ha asumido que en los próximos días el Govern va a adoptar medidas que no van a gustar a su electorado, fruto de la imposibilidad de garantizar la existencia de la llamada “República Catalana” y su reconocimiento internacional

Si los pronósticos no cambian, el resultado que arrojen las urnas el próximo 21 de diciembre, sólo puede dar lugar a dos gobiernos de concentración posible. Por un lado un gobierno de Ciudadanos con el apoyo del PP y el PSC. Por otro lado otro de ERC con el apoyo del PdeCAT y de Podem, tal y como concretaran Pablo Iglesias, Oriol Junqueras y el multimillonario trostkista Jaume Roures en una cena antes del inicio de las crisis institucional en la región española

Teniendo en cuenta ambas posibilidades, todo indica que aun en el segundo caso indicado, la inclusión de Podem en un futuro Govern, acabará moderando a este ejecutivo, lo que permitirá a los gobiernos nacional y regional abrir un proceso de diálogo con la intención de reformar la Constitución y “buscar un encaje” de Cataluña en España, de tal manera que se satisfaga a todas las partes y así puedan parlem y tomar un café entre todos ellos

Evidentemente, todo lo que señalamos más arriba, lo hacemos bajo la premisa de que el PdeCAT pierda muchos votos, como así se prevé en las encuestas, y que las formación separatista, trostkista y “antisistema” de la CUP, no se presente a las elecciones, algo que no tienen muy claro. De no ser así, entrarían en juego otras variables, que podrían hacer variar el escenario electoral

No obstante no parece probable que el PdeCAT despegue en las encuestas, teniendo en cuenta la penosa gestión del “desafío separatista” por parte del ex-presidente Puigdemont, así como por la corrupción generalizada que carcome a los militantes de este partido. Del mismo modo, no sería entendible que la CUP reconociese a la administración española y se presentase a los comicios, pues de hacerlo por pragmatismo económico, le restaría numerosos apoyos ideológicos que se traduciría en una perdida de votos generalizada

Así que todo parece indicar que esta crisis podría encontrar un arreglo momentáneo a medio plazo,  del cual va a salir enormemente fortalecida la Unión Europea, que va a conseguir un acuerdo de federalización de España bajo un aumento significativo de la popularidad  por parte de la población que no es consciente del paripé que está teniendo lugar. De la misma manera, van a resultar beneficiados especuladores económicos como George Soros, que obtendrán importantes beneficios económicos de la compra de acciones de compañías a bajo precio.

Pero como no siempre está todo controlado, siempre es posible que un previsible vencedor de la partida se encuentre con imprevistos que puedan echar todo el esfuerzo por tierra. En este caso, sólo es necesario que el prófugo Puigdemont se asile en Bélgica y no en Venezuela, para que la obra maestra se convierta en la peor pesadilla