El petróleo detrás de la independencia de Cataluña. Israel primera interesada en la sedición de la región catalana de España

10.09.2018

Uno de los mayores yacimientos de petróleo del mundo podría estar detrás del proceso de independencia de Cataluña.

Efectivamente, parece que España tiene petróleo y mucho además, tanto que se podría considerar en unos años la nueva Arabia Saudita europea. Actualmente no ha trascendido ninguna noticia en los medios de comunicación ya que esos yacimientos de petróleo ahora mismo están en disputa y, entre esa disputa, podría encontrarse el mismo estado de Israel que puede haber visto en Cataluña una nueva tierra prometida.

El estado actual de los yacimientos es evidente que la mayor parte no se está explotando.

Eso sí, se están solicitando cada vez más licencias de prospección.

Tan sólo se han concedido unas pocas licencias de perforación en la costa de Tarragona que ya han multiplicado por cuatro la extracción de crudo española en la totalidad de su territorio. Actualmente es Repsol la que está explotando estos nuevos yacimientos con una producción aún pequeña de ocho mil barriles diarios aproximadamente.

No es tampoco muy difícil multiplicar la producción extraída hasta ahora, ya que España no ha sido un país petrolero hasta la fecha. El caso es que en los próximos años podríamos ver proliferar como setas las plataformas petrolíferas desde la costa catalana y valenciana hasta las Baleares que es donde se podrían encontrar la mayor parte de los yacimientos.

Como todos sabemos el nacionalismo catalán también reclama Valencia como tierra catalana y las islas Baleares, es decir, todo el espacio de mar que engloban los posibles yacimientos y las investigaciones que se están llevando a cabo. Es muy curioso y muy sospechoso que se alimente el nacionalismo precisamente en donde podría estar el petróleo.

 

Es por ello, que está causando muchas suspicacias el relativo apoyo del estado de Israel a la independencia de Cataluña. Israel siempre se ha negado a dar un apoyo explícito a España en el problema catalán, lo que en términos diplomáticos se interpreta como un apoyo soslayado al proceso de independencia de Cataluña. Son muchas las informaciones que apuntan que Israel podría estar detrás de dicho proceso.

¿Cómo conseguiría Israel que Cataluña se convirtiera una colonia suya?

España tiene más de un billón y medio de deuda, deuda que no le hubiera hecho falta adquirir si los pozos petrolíferos estuvieran ya a pleno rendimiento. De toda esa deuda un tercio es tan sólo deuda catalana. Cataluña debe a la banca casi medio billón de euros, deuda impagable. Es decir, una vez Cataluña independizada no tendría más remedio que entregar expropiados los yacimientos petrolíferos a la banca proisraelí.

Ahora este escritor se pregunta:

¿Estarían detrás la mano de Israel en la huida de Carles Puigdemont, el expresidente de la Generalitat?

¿Por qué no se le detuvo habiendo dado un golpe de estado y se le dejó escapar del país?

¿Recibió órdenes el servicio de inteligencia español para que se le dejara marchar?

¿Estarían detrás los servicios de inteligencia de Israel de las sospechosas muertes entre la judicatura española como la del Fiscal General del Estado José Manuel Maza Martín en Argentina baluarte jurídico contra el llamado Procés?

¿Por qué el gobierno español sigue emitiendo deuda si las licencias de investigación están entregadas desde el año 2014 y no agiliza todos los procesos de investigación y extracción como una prioridad nacional?

En la redacción de La Tribuna de España disponemos de todos los mapas del propio Ministerio de Industria en donde se pueden apreciar el territorio nacional implicado en este caso. En verde las concesiones para realizar más estudios o que ya han renunciado a ellos en una tonalidad verde más oscura, en amarillo las licencias que ya se han concedido para su explotación.

Sólo en lo que afecta a Cataluña las concesiones de investigación afectan a más de once mil kilómetros cuadrados; pero el área afectada en donde se podrían hallar una cantidad indeterminada todavía de yacimientos afecta a más de cien mil kilómetros cuadrados, sólo entre Cataluña y las islas Baleares.

Pero cuando hemos estudiado detenidamente esos mapas que en breve les ofreceremos, daremos cuenta de que no sólo el territorio de Cataluña está afectado, una gran mancha verde y amarilla también se abate sobre las vascongadas, curiosamente también un semillero de nacionalismo independentista… Casualidades de la vida…

En la zona vascongada y de la cornisa cantábrica podrían estar los mayores yacimientos de gas.

El gas y el petróleo van unidos.

Expertos sugieren que en esta zona podría haber gas para satisfacer las necesidades del país completo durante los próximos 50 años y en la actualidad hay más de 80 proyectos de prospección que ya están aprobados y 50 más en tramitación. Estas estimaciones que se dan siempre tienden a ser moderadas, por lo que los yacimientos podrían ser superiores.

Pero por si todo esto no fuera poco ya se han creado organizaciones ecologistas para intentar impedir prospecciones en el Mar Mediterráneo.

La más activa es Alianza Mar Blava que presume en su web haber parado y archivado al menos tres prospecciones en la costa Mediterránea. El presidente de esta organización ONG es Carlos Bravo Villa, en su currículum figura el haber sido jefe de equipo en la ONG Greenpeace.

Greenpeace está financiada, entre otros, por la Fundación Rockefeller, propietarios de la petrolera Exxon Mobil.

Así que más sospechoso de haber gato encerrado no puede haber.

Con esta organización colaboran multitud de entidades públicas y privadas, entre las públicas podemos citar al propio Ayuntamiento de Barcelona y de Palma.

Pero si esto parece poco han conseguido que el gobierno aprobara el Real Decreto 669/2018 de Protección del Corredor de Migración de Cetáceos, tan sólo 27 días después de que Pedro Sánchez llegara al gobierno y dos días después de la ya famosa secreta entrevista del actual presidente con el más que discutible filántropo George Soros. Tiempo récord en aprobar una ley que básicamente lo que hace es impedir la investigación en un área de 46.385,70 kilómetros cuadrados argumentando riqueza ecológica y un corredor de cetáceos que se haya en la zona. Es una franja de agua que se corresponde con unos 85 kilómetros de anchura media entre la costa catalana, valenciana y las islas Baleares. Es decir, que no sólo se agilizan los trabajos de investigación y explotación sino que se intentan poner todos los obstáculos posibles y, mientras, se sigue emitiendo deuda.

En todo caso, y para finalizar, las conexiones y apoyo de Israel con el proceso de independencia de Cataluña están empezando a ser evidentes.

Si nadie sabía del porqué Israel podría estar interesado en algo así, aquí podría existir un posible motivo y justificación.

 

Fuente: La Tribuna de España