El Padre Calvo critica el desprecio de los obispos a la memoria de Franco, “quien salvó a la Iglesia de sus rojos asesinos”

28.09.2018

El cardenal Ricardo Blázquez, secretario general de la Conferencia Episcopal Española, sostuvo esta semana que el papel de la Iglesia «es orar y pedir por el eterno descanso de los difuntos y que no le corresponde a ella decidir sobre la permanencia o no» de esos restos, en relación a la pretensión del PSOE y sus socios separatistas de exhumar el cadáver de Francisco Franco. «Es el ámbito político el que tiene que decidir», indicó.

Las manifestaciones de Blázquez han tenido ya respuesta del párroco de Villamuñio (León), Jesús Calvo. “Mi perplejidad, como español, como católico y como capellán de los falangistas leoneses, por su cobarde postura connivente con el tufo antiespañol, y el manejismo de masas liberales, cobardes y traidoras a la verdadera historia de las glorias del nacional catolicismo, le clasifican a usted como un injusto colaborador en la obra rupturista de la anti España”.

El párroco leonés señaló que la cúpula católica española debería estar obligada a agradecer a Franco “sus heroícos sacrificios a los que Blázquez y yo y la Iglesia católica, a nivel nacional y universal, nos debemos, con deuda impagable de estricta justicia”.

Y agregó: “¿O usted ignora que Franco fue condecorado por Pío XII con la Cruz de los Caballeros de las Milicias de Cristo y declarado el estadista preferido de los gobernantes católicos? ¿También ignora que Pío XII declaró nuestra Cruzada de Liberación como la ‘Undécima Cruzada’?”. Calvo tachó de “ignorantes y cobardes” a los representantes de la jerarquía católica que no tienen un posicionamiento claro y rotundo en favor de la permanencia de los restos mortales de Franco en el Valle de los Caídos. “Ignoran la gloriosa historia española y son cobardes cómplices con este sistema ateo-liberal envenenado contra el Reinado Social de Cristo, por obra y desgracia de sus eternos enemigos judeo-masónicos”.

El Padre Calvo recordó asimismo “nuestras obligaciones derivadas del IV Mandamiento, que nos obliga al culto y veneración de la patria en cuanto principio secundario de nuestro ser, educación y gobierno. En este sentido, se dice que la Patria es nuestra madre”.

“La Justicia legal y social nos relaciona con esa Patria, considerando el bien de la misma como bien común, que sus ciudadanos tienen obligación de formar, mantener y defender”, añadió.

“Cuando este sistema liberal, ateo y materialista ignora y rechaza esos principios de pura lógica, de Razón y de Fe, convierte así la nación en una lucha de clases (marxista) o de partidos políticos (liberal) desencadenantes de fricciones regionales, chulerías partidistas y secesionistas, de dictadores de pacotilla, creadores de problemas artificiales y protagonismos de líderes de pies de barro. Herir sensibilidades de gentes manejadas, resabiadas y engañadas, ¿es argumento para negar los honores a los héroes y mártires a cuya sombra vivimos y aumentamos? ¿Es motivo de miedo para un pastor de almas que dice amar la Verdad divina y humana? ¿Su lámpara, debajo del celemín de lo que no compromete?”, manifestó.

“Un sacerdote sin espíritu testimonial, ha equivocado su carrera, convertido en un eventual vividor funcionario. Si usted prefiere la sensibilidad subjetiva y evasiva, revanchista y hedonista, a la razón pura, noble e inmarcesible, es que no ha entendido que los verdadero, es eternamente nuevo”, recalcó.

El párroco de Villamuñio se preguntó si “hay algún español al que hiera su sensibilidad la memoria de un Franco que salvó a la Iglesia de sus rojos asesinos”, para enfatizar a continuación: “Cuando la razón no existe, no queda más que el cobarde subjetivismo de la sensibilidad, o del insulto. Pero el insulto nada demuestra y la sensibilidad cada cual puede inventarse la que más le guste. Y ahí, la mala teología que hoy se hace, por la mala filosofía de haber puesto el sentimiento por encima de la razón, contra la filosofía escolástica que a usted y a mí nos enseñaron. Lástima que la haya olvidado o traicionado”.

“Que el Apostol Santiago le devuelva el valor del amor a la Verdad y la fidelidad a nuestros sagrados e inmarcesibles deberes. ¡Arriba España y Viva Cristo Rey!”, remachó.