El neoliberalismo y su tratamiento

17.02.2017

Es sorprendente, por lo menos para mí, el modo en que grandes pensadores –intelectuales, sociólogos, cientistas sociales, doctores en historia, etc.– caen en análisis prácticamente insustanciales y los presentan a modo de fundamentos para la explicación de situaciones que tienen que ver con el desarrollo y actualidad de la política a nivel regional y mundial.

Para hablar en concreto, me referiré a un escrito del filósofo; sociólogo; científico político brasileño coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Río de Janeiro; ex profesor de la Universidad de San Pablo; colaborador del Foro Social Mundial; participante del CLACSO; redactor de numerosos escritos, entre los que se cuentan Posneoliberalismo en América Latina (2008), Perspectivas (2005),  A vingança da historia (2003), Cuba: um socialismo em construção (2001), A Revolução Cubana. Ed. Scritta, Mercosur em debate (2001), O poder, cadê o poder? Ensayos para uma nova esquerda (2001), Capitalismo e luta política no Brasil na virada do milênio (2001),  A última trincheira (2001), Contraversões. Civilização ou barbarie na virada do século (2000), Século XX, uma biografia não-autorizada. O século do imperialismo (2000), Fidel Castro (seleção e introdução), Ática, São Paulo, 1986; director de la colección Paulicéia en la editorial Boitempo, Emir Sader, de amplio reconocimiento en toda Iberoamérica. Dicho escrito aparece en “La Jornada” de México del 10/02/17 (http://jornada.unam.mx/2017/02/10/opinion/018a1pol).

Dice Sader:  “En América Latina eso es igualmente evidente (es decir, el fracaso del neoliberalismo). Comparecen las economías de Argentina y de Brasil en los gobiernos antineoliberales y en el retorno del modelo neoliberal, y el resultado es escandalosamente claro en favor de los primeros. Mírese todo lo que han mejorado países como Ecuador, Bolivia y Brasil en comparación con la situación de México y Perú”.

Argentina, igual que Brasil, no fueron con Néstor-Cristina y Lula-Dilma gobiernos antiliberales. Fueron sí gobiernos que echaron  mano a ALGUNAS medidas no esencialmente liberales y en ciertos sectores tuvieron un desempeño superior al del liberalismo. Pero además, no se puede comparar a Ecuador y Bolivia con Argentina y Brasil. En Ecuador y Bolivia se han producido cambios de calidad muy superiores a los que se pudieron producir en Argentina y Brasil. Solamente el tratamiento a Chevron en Ecuador y en Argentina, marca esa diferencia de calidad. En Bolivia y Ecuador es notoria la política nacionalista antiliberal que, sin llegar a romper con la madre de todos los males que es el capitalismo, ha conseguido por lo menos rasgar en cierto grado el chaleco de fuerza que les imponía este y ha conseguido liberar ciertas fuerzas positivas sustantivas en ese proceso. Lo hecho, por ejemplo, en Bolivia, con la nueva Constitución y con la promulgación y puesta en vigencia de la ley “Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien” el 15 de Octubre de 2012, es un salto cualitativo que afecta de manera importante las medidas opresoras del neoliberalismo. Y lo mismo sucede con la puesta en vigencia de la Asamblea Constituyente (ANC) en Ecuador, las Enmiendas Constitucionales y el juicio de este país a Chevron. Pasos como estos en Bolivia y Ecuador, no tienen su parangón en Brasil o Argentina. Síntesis: no se deben hacer comparaciones incorrectas porque las mismas confunden y llevan a conclusiones que, por lo general, en vez de aportar a políticas antiliberales, le hacen el juego a las mismas.   

Luego Sader hace una pregunta importante: “Pero, ¿por qué, a pesar del espectacular fracaso del neoliberalismo, ese modelo sigue vigente en gran parte del mundo, incluyendo Estados Unidos, Europa, Japón y la mayoría de las naciones de América Latina, Asia y África?”.

En consecuencia, vamos a buscar la respuesta que nos brinda, la cual nos la da en varios parágrafos:

PRIMER PARÁGRAFO

“En primer lugar, porque ese modelo refleja los intereses del capital financiero, que es el hegemónico a nivel económico en el estadio actual del proceso de acumulación del capital. Hay fuertes intereses económicos en la preservación de ese modelo, que sólo incrementa la riqueza y el poder del capital financiero”.

Al ver esta primer respuesta, me invade la perplejidad. Sería como expresar: “El grupo «A» impone su modelo porque es el más fuerte. Además, ese modelo es el que los más fuertes imponen por todas partes, precisamente, porque son los más fuertes. Y como los más fuertes quieren seguir siendo los más fuertes, mantienen ese modelo porque son los más fuertes y lo desarrollan para seguir siendo los más fuertes”. Si alguien dijera esto en la materia, más de uno lo miraría azorado. Síntesis: la primer respuesta de Sader es una tautología que brilla por su desfachatez o cosa parecida. Además, no hace más que decir en términos generales, lo que vienen diciendo incontables analistas del sistema capitalista desde hace muchísimo tiempo. Al hecho de la tautología le suma el hecho de emitir una cantinela archiconocida, repetida como un mantra que por sí mismo no aporta nada.

SEGUNDO PARÁGRAFO

“En segundo lugar, porque el propio capitalismo no posee alternativas. Llegado a su etapa actual, no lograría retornar a formas de regulación económica que le permitieran no estar sometido a las presiones recesivas del capital financiero”.

Al leer esto la perplejidad se multiplica. Siguiendo con el criterio aplicado en el primer parágrafo, aquí se podría hacer el siguiente parangón: “Como nosotros capitalistas del grupo «A» no sabemos qué demonios podemos hacer para seguir engañando a la gente de modo que se dejen violar y saquear sin protestar, vamos a seguir matando al que se nos cruce, vamos a seguir imponiéndonos por la fuerza porque para eso somos los más fuertes. Y si no se bancan la recesión (disminución de la actividad comercial e industrial que conlleva a un descenso de los salarios, de los beneficios y de los empleos), más garrotazos, más balas contra los que protesten porque para eso somos los más fuertes”. Sucede que en este segundo parágrafo está diciendo lo mismo que en el primero, pero con palabras distintas: tautología+tautología= doble tautología. ¿Esto es un análisis científico? Por favor, que no nos tomen por descerebrados.

Pero además, es un repetidor serial de temas, sin aportar nada nuevo. Por ejemplo, ya en el 2004 dijo en un reportaje: “Sin embargo, la incapacidad de la economía capitalista de retomar ciclos largos de carácter expansivo, hace que, a pesar de su hegemonía económica, política, tecnológica y militar, Estados Unidos encuentre enormes dificultades para imponer su sistema de dominación al conjunto del mundo” (http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-00632004000100011). ¿Alguien ve alguna diferencia con lo que dice en este segundo parágrafo? Evidentemente, no tiene respuesta a un situación casi endémica o realmente piensa que diga lo que diga no importa, pues quienes lo oyen no saben nada, no entienden nada.

TERCER PARÁGRAFO

“En tercer lugar, porque las fuerzas que se oponen al neoliberalismo no han logrado –hasta ahora– en la gran mayoría de las naciones, comprender que la lucha fundamental en el periodo histórico actual es por la superación del modelo neoliberal y lograr así construir una alternativa concreta a ese modelo, congregando a las fuerzas sociales y políticas necesarias”.

Ya decía cosas parecidas y en esa vena hace 10 años (http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-00632004000100011):

“mientras no tengamos otras formas de sociabilidad, de convivencia, de construcción de relaciones de solidaridad para proponer una alternativa, esta capacidad para construir consenso (por parte de la potencia hegemónica estadounidense en el campo ideológico y cultural) se suma a sus armas económicas, políticas y militares"

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"Si en décadas pasadas podíamos advertir un potencial de emancipación en la miseria de la clase trabajadora actualmente es muy difícil articular una relación entre sus miembros y eso facilita la guerra entre ellos mismos. No se dan cuenta de los intereses que los unifican. Las instituciones públicas no encuentran en este contexto una acogida favorable; los narcos dan empleo y asistencia social, pero imponen su violencia. El Estado en cambio, sólo los alcanza por parte de la policía, la represión y el chantaje, es decir, que sólo adopta un aspecto negativo para grandes franjas de la población”.

Es decir, si en el 2004 habla así respecto de la crisis de principio de siglo, vemos que ahora repite lo mismo dada la crisis del 2015-16, con lo que se da en llamar para algunos “el retorno de la derecha”. Lo que esto nos deja en claro es que Iberoamérica, desde allá por 1960 más o menos, viene repitiendo este movimiento cíclico. Dicho en otras palabras, los criterios izquierdistas/socialistas/marxistas/comunistas se mueven una y otra vez en un círculo vicioso en el que los perdedores son SIEMPRE los llamados “sectores populares”, aunque no así, me parece, quienes los dirigen o aportan su sapiencia para ello.

Insisto por ello mismo que no se puede repetir lo ya dicho sin agregar nada que ayude a la superación. Se tornaría como una obra de teatro que tiene cuatro funciones por día. Las cuatro son exactamente iguales, pero como a cada una de ellas concurre un nuevo público, a cada función este la ve como una obra nueva. Lo trágico es que lo que denomino “nuevo público”, en nuestra gravosa realidad se trata de nuevas generaciones de seres humanos frustrados, una tras otra, millones de seres humanos obligados a un descenso permanente de sus medios de subsistencia , cuidado de la salud, desarrollo integral, esperanzas de vida.  En todo caso habría que decir, por ejemplo, “hace 10 o más años que venimos hablando de esto pero algo pasa que no podemos salir de este pozo, resolver este problema”. ¿Y por qué habría que decir tal cosa? Porque eso ayuda a entender que todo lo propuesto y realizado en esos 10-15 años tuvo sus fallas considerables. Y si se comprende eso, cualquier ser normal se dará cuenta que el problema se encuentra en una forma de razonamiento que por una vía u otra conduce al fracaso. ¿Y por qué esto es importante? Porque entonces los que se preocupan por el tema buscarán nuevos criterios, nuevas prácticas, alejadas, precisamente, de las que se vinieron desarrollando hasta el momento. Pero esto, especialmente para toda la  plataforma que ve la única salida en su forma de pensar –esa plataforma que considera que Cuba es una “dictadura del proletariado” y cosas parecidas–, evidentemente, representa un peligro aún mayor que el neoliberalismo o liberalismo a secas. Y representa un peligro aún mayor porque se vendría abajo todo un andamiaje gigantesco obsoleto, lo cual demostraría que el marxismo/socialismo/comunismo/anarquismo/ateísmo/ poseen una incapacidad crónica para resolver lo que hay que resolver ahora. Y al quedar toda la gente que sustenta esos criterios “fuera de juego”, los IGO (Imperios Genocidas Occidentales) pierden su mejor aliado, su mejor “contrincante necesario”, el “contrincante funcional”. Ergo, podría ser que haya más de un pillín, en uno y otro campo, que se esfuerce por mantener esta, digamos, “lucha entre contrarios”.  

En cuanto al tercer parágrafo, debo decir que, para mí, su principal “cualidad” es que no solo pretende que somos descerebrados sino que pretende que todos somos ignorantes y tarados. El motivo por el que según Sader no se puede superar al neoliberalismo es una afrenta a la inteligencia de hasta las moscas. Aunque el científico brasileño pone un montón de letras juntas, no dice nada. Escribir que “comprender que la lucha fundamental en el periodo histórico actual es por la superación del modelo neoliberal” es lo mismo que decir a un grupo de personas que se están ahogando que lo esencial es entender que hacen falta salvavidas….. ¡como si nadie hubiese dicho tal cosa millones de veces antes, en circunstancia semejante!  El grado de tomadura de pelo es increíble. Y agregar que para ello es necesario “construir una alternativa concreta a ese modelo, congregando a las fuerzas sociales y políticas” del caso, es como decirle a un grupo de gente que está muriendo de hambre que la alternativa para seguir viviendo es conseguir alimento. La afrenta al sentido común y a la preocupación y lucha de cientos de miles de personas es tal, que hasta resulta difícil responder a tal dislate debido a la irracionalidad expresada y a la bronca que engendra. Además, también sobre esto se ha hablado, escrito y hecho estudios y análisis desde el año 2000, por poner una fecha, lo cual agranda la ridiculez y afrenta de la manifestación.   

CUARTO PARÁGRAFO

“Después de su surgimiento con fuerza, el modelo neoliberal pasó a su fase de sobrevivencia, una fase marcada por la recesión económica y por una gigantesca crisis social, así como por una inmensa crisis hegemónica que apunta hacia su agotamiento y la búsqueda de alternativas para su superación”.

¡Chocolate por la noticia! ¡Como si nos hiciese falta que un científico político venga a decirnos que dos más dos son cuatro o que los planetas giran  alrededor del sol! Y como si eso fuese poco, repite, palabra más, palabra menos, lo dicho en el 2004: “Sin embargo, la incapacidad de la economía capitalista de retomar ciclos largos de carácter expansivo, hace que, a pesar de su hegemonía económica, política, tecnológica y militar, Estados Unidos encuentre enormes dificultades para imponer su sistema de dominación al conjunto del mundo” (http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-00632004000100011).  

¿Será que a los sufridos habitantes del continente se les ve cara de opas, como decimos los argentinos?

Pero lo más grave de todo esto no es lo que trata en esos parágrafos, no es lo que dice ni las respuestas que entrega, sino lo que no dice, lo que se calla o, si pensásemos mal, lo que oculta. Sader no dice ni bosqueja ni insinúa en esta nota que existen experiencias que aportan, precisamente a “la búsqueda de alternativas para la superación del modelo neoliberal”, del tipo MERCOSUR; BRICS; ORGANIZACIÓN DE COOPERACIÓN DE SHANGAI; LA NUEVA RUTA DE LA SEDA, TANTO TERRESTRE COMO MARÍTIMA (“One Belt, One Road” –“Una Franja, Una Ruta”–, CON EL OBJETIVO DE CONECTAR PAISES QUE ABARCAN EL 70% DE LA POBLACION MUNDIAL, EL 55% DEL PBI MUNDIAL, EL 75% DE LAS RESERVAS DE ENERGÍAS CONOCIDAS Y EL 40% DEL COMERCIO MUNDIAL); CORREDORES INTERREGIONALES DE TRANSPORTE EN SUDAMERICA (saboteado por los neoliberales) Y EN CENTROAMÉRICA, UNIÓN EUROASIÁTICA (BIELORUSIA, KASAJISTÁN, RUSIA Y 15 PAISES DE LA EX URSS), ETC.

También es grave que no lo diga ahora pero sÍ lo haya dicho en 2004:

“América latina tiene una tradición intelectual mayor, superior a la de otros continentes. Pero, para muchas corrientes, en la actualidad existen fenómenos sociales mucho más interesantes que América Latina. Por supuesto que reflexionar sobre China, (Rusia, agrego yo), Corea del Sur, Japón, o la India nos da una riqueza enorme y se necesitan este tipo de estudios. Tenemos un programa Sur–Sur, entre América Latina y África” (http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-00632004000100011).

¿Por qué Sader actúa así? ¿Por qué no bosqueja, ni insinúa esas experiencias como pasos positivos para resolver lo que él no puede o no sabe resolver, siendo evidentemente irreal que no tengamos interlocutores válidos para ello, como lo manifestó en el mismo reportaje de 2004, cuando dijo: “Pero no hay interlocutores constantes (de los países mencionados u otros) con los cuales podamos desarrollar reflexiones comunes”? Podría ser porque la solución, el camino, las tentativas, las pruebas, no pasan por el socialismo sino por otras alternativas cuyos parámetros escapan, se ubican por fuera de los del marxismo/socialismo/comunismo, en cualquiera de sus variantes. Y si no, viéndolo desde otro punto de vista, creo que correspondería aquello de “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.

Buenos Aires, 14 de Febrero de 2017.