El escándalo de dopaje, parte de la guerra contra Rusia

28.07.2016

En primer lugar, la idea olímpica es que la ideología del deporte no es política. Más bien, se trata de la humanidad, la amistad de las naciones, y la hermandad de los deportistas. Se supone que no tiene nada que ver con la política. Pero ahora, por desgracia, los EE.UU. han politizado la idea olímpica. Este es un ataque a todos los deportistas del mundo, pero en primer lugar contra los rusos.

Esto es obviamente parte de la campaña de desinformación occidental contra Rusia. Esta vez decidieron atacar a los deportistas rusos, porque los deportistas Rusia son los mejores del mundo. Además, el deporte ocupa un lugar importante y significativo dentro de la sociedad rusa y el patriotismo ruso. En esta agresiva campaña de desinformación y guerra psicológica, los Estados Unidos decidieron utilizar el deporte como un arma. Atacar los deportes es una muy mala idea y no ha tenido éxito.

El intento de descalificar a todo el equipo nacional ruso de los Juegos Olímpicos de Río falló. Pero la enorme campaña de propaganda en todo el mundo contra Rusia es ridícula. No hay ninguna prueba de nada; hubo un informe televisivo que no demuestra nada. Este ataque debe ser considerado sólo como una parte de la Gran Guerra. Recientemente, la OTAN llevó a cabo un ejercicio militar cerca de Kaliningrado. Las maniobras "Anaconda" eran una amenaza clara a la Federación de Rusia. Esta vez se decidió llevar a cabo otro ataque psicológico acusando a los deportistas rusos y al Estado ruso de dopaje de sus atletas. El ataque no tuvo éxito debido a que Rusia va a participar en los Juegos Olímpicos. Por desgracia, muchos buenos deportistas rusos han sido víctimas de esta campaña. Todo esto es parte de una gran guerra contra Rusia.

Los EE.UU. están librando una gran guerra contra Rusia por todos los medios: información, amenazas militares y amenazas psicológicas. Este ataque masivo contra los deportes rusos no es más que una operación planeada contra los rusos. Pero no ha tenido éxito. El problema es que algunas personas en la comunidad deportiva internacional, como Thomas Bach, no estuvieron de acuerdo con este ataque. Debido a que no sólo afectó a los deportes rusos, sino a todos los deportes. Fue contra los ideales olímpicos, basados en motivos apolíticos.