Dos significados opuestos en cuanto a ser árabe

18.10.2016

No es posible entender los hechos y las cuestiones relacionadas con el mundo árabe sin tener una comprensión correcta de un tema más universal, esto es, del concepto de ser árabe. Aunque los árabes tienen muchas diferencias y contradicciones entre ellos, todavía disfrutan de bastantes puntos en común para sentirse completamente distinguidos de otros. Esos puntos en común causan casi los mismos problemas y cuestiones en diferentes del mundo árabe. De manera más importante, todos los árabes son conscientes de esos elementos comunes y se sienten orgullosos de ellos. Esta conciencia causa una especie de simpatía y sentimiento de tener la misma suerte y destino. Esos puntos comunes y conciencia de ellos son los factores más fuertes y más influyentes en la creación de sus pensamientos, sentimientos, creencias, objetivos, ideales, y sueños. Para estar en contacto con los árabes, es significativamente importante saber lo que ser árabe significa para ellos. Sin tal cosa, uno no puede tener una cooperación fructífera y constructiva con ellos. Brevemente, hay dos significados diferentes y opuestos de algún modo para ser árabe.

Un significado es predominante entre las bases musulmanas, los laicos, y los pensadores y escritores musulmanes. La amenaza de occidente es un elemento que fortalece este sentimiento entre ellos.

El sentimiento compartido de ser humillados y nada respetados por los colonialistas occidentales durante más de un siglo es una razón para la causa de estas cosas comunes. Esta simpatía era más fuerte en las décadas pasadas y a día de hoy es el sentimiento de estar invadidos por la cultura y civilización occidental. La invasión iraquí de Kuwait y el posterior llamamiento por ayuda a los EEUU fue una “gran conmoción” para los árabes y agravó su difícil situación emocional. En su comprensión, no solamente la Meca sino que toda la península arábiga es sagrada y los no-creyentes no son bien recibidos ahí. Así, la petición de los gobernantes árabes para que los no-creyentes americanos fueran allí, se sintió por los árabes musulmanes como una gran vergüenza. Esta es una de las razones que el movimiento de Zarqawi y sus iguales fueron admirados en ese tiempo y considerados como héroes musulmanes combatiendo contra los americanos en Irak.

Este sentimiento sobre ser árabe no está basado en pensamientos culturales o políticos, sino que es una consideración muy atractiva y emocional, y es algo como ser parientes. Lo común en la religión, historia, cultura y especialmente en el idioma, son lo que causa este sentimiento. El idioma es aquí de gran importancia. Además de las excelentes potencialidades que la lengua árabe tiene en la formación de la personalidad y características psicológicas de los árabes, también es un idioma sagrado. Ciertamente, los árabes son la única nación que está influida por su lenguaje hasta semejante punto. El islam como religión también está involucrado en la formación de este sentimiento. La unidad islámica fue presentada en sus mentes en el reciente siglo. Ellos dicen que la unidad árabe es la clave para la unidad islámica, especialmente cuando se sienten tristes por la pérdida de su poder, del califato y de la era dorada, y esto está claramente presentado en su literatura. Los emiratos árabes apelan mucho a este concepto para generalizar su problema con un país no-árabe para que sea con todos los árabes, y al actuar así, reciben apoyo de sus semejantes.

El segundo significado y concepto de ser árabe fue advertido por la clase educada e ilustrada en el mundo árabe, sea musulmán o cristiano, y especialmente en los gobernantes y diplomáticos árabes. Este concepto de ser árabe es predominante en su cultura universitaria y la atmósfera política. Aunque su intensidad difiere de un país a otro, su política exterior -primero y ante todo- está formada en torno a este concepto. Básicamente, este concepto es el resultado de estar introducidos al nacionalismo occidental y en muchos casos fue enfatizado por los colonialistas.

Hay algunos problemas causados por este concepto, como los desafíos que los árabes tuvieron con los bereberes en el norte de África, especialmente Argelia, entre árabes y coptos en Egipto, entre árabes y africanos en Sudán, o entre árabes y kurdos en Irak y Siria.

Este concepto también les inspiró a denominar al golfo pérsico como arábico y así desafiar a Irán sobre el tema. Los colonialistas enfatizaron este significado de ser árabe para provocar esas confrontaciones. Aquellos fundadores de este concepto, a pesar de las diferencias que tenían, todos concordaban en su oposición al islam como un estilo de vida, y consideraban al islam como herencia de la civilización árabe. Consideraban que el islam es resultado del genio árabe y se oponían fuertemente a cualquier intento para convertirlo en modelo de vida. Un significado de ser atrasado y reaccionario en su terminología es defender al islam como un modo social de vida. Tras los descubrimientos arqueológicos del siglo XIX en Egipto, hubo una mayor motivación para revivir la antigua civilización, que significaba decir adiós al islam y a los movimientos islámicos posteriores como reacciones a esta corriente.

Estos dos conceptos predominantes y la unidad del lenguaje hacen que los árabes fácilmente sean afectados por todos estos. Por ejemplo, el vicio y la corrupción en un país árabe pueden influir a los otros a través de los medios de comunicación, revistas, sitios web, nuevos medios de comunicación sociales como las redes sociales, mientras que las características positivas de una nación árabe nunca influyen a otras. Por ejemplo, el pueblo sirio son trabajadores esforzados, pero esto nunca influyó a sus parientes árabes y aliados. Esto se debe a los sentimientos que el efecto dominó de la primavera árabe metió en el mundo árabe, y la revolución en Túnez que inflamó a casi todos los países árabes. Si las superpotencias y los gobernantes árabes no hubieran dirigido el incendio forestal contra el régimen de Assad, entonces hoy puede que hubiéramos tenido otro mundo árabe.