Conservadurismo VS Liberalismo, y la izquierda fanática “new-age”

09.03.2016

El concepto de lo que es políticamente “derecha” versus lo que es políticamente “izquierda” parece estar cambiando. Quizá necesitamos poner el freno y echar una buena ojeada.

Este es un tema merecedor de un estudio de doctorado, o incluso de varios. Requiere bastante poca investigación y descubrimiento de hechos. No puede darse justicia suficiente aquí dentro, pero no le dolerá a nadie si tratamos de meter nuestra nariz en ello.

Muchos términos opuestos pueden usarse para describir lo que es derecha y lo que es izquierda. Pero esto no es todo. El modo en que están definidos y percibidos depende de la posición y visión de uno mismo con relación a la división derecha vs izquierda.

Desde una perspectiva de izquierda, la división está basada en temas que incluyen tradición versus reforma, pasado versus futuro, viejas formas versus nuevas perspectivas, estancamiento versus movimiento, conformidad versus cuestionamiento y rechazo, exclusividad versus igualdad, racismo versus inclusivismo, y muchas otras descripciones e ideologías de contexto similar.

Desde una perspectiva derechista, sin embargo, el punto de observación es bastante diferente. Las diferencias incluyen la preservación de valores y tradiciones que han demostrado su valor frente a nuevas ideas, disciplina versus  caos, cruda realidad versus ilusión, pragmatismo versus fantasía, y también muchas otras ideologías afines.

En el citado de las anteriores diferencias, no se tomó cuidado en mencionar las diferencias sobre filosofías económicas. Esto se ha hecho porque el objetivo aquí es enfocarse en las subyacentes diferencias filosóficas sentidas.

Para ser justo y honesto, tanto la derecha como la izquierda tienen argumentos válidos. Por tanto, para cualquiera que tome firme posición en uno u otro lado de la valla sin considerar el contra-argumento está en realidad equivale a absolverse a sí mismo de la toma de decisión responsable y justa.

La política se ha convertido, sin embargo, en una de las nuevas religiones mundiales. La derecha, formalmente nunca considerará echar un vistazo a la izquierda, al igual que la izquierda nunca considerará mirar a la derecha.

Pero la diferencia entre derecha e izquierda no es como la diferencia entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad… es más bien una diferencia condicional que carga con los cambios de los problemas y circunstancias; y sobre todo, de las percepciones.

Hay por tanto un montón de espacio para terreno intermedio para que la izquierda y la derecha se reúnan. Son los extremistas y fanáticos de ambos lados los que socavan desde detrás y se niegan a ceder.

Por tanto, no debería ser sorprendente ver que un protagonista de derecha occidental apoye un tema como el matrimonio homosexual, un tema común de la ideología izquierdista occidental. Igualmente, no debería sorprender el encontrarse con un izquierdista que se preocupa seriamente ante lo que ve como irresponsables políticas europeas sobre refugiados que entran en vigor.

La diferencia entre derechistas e izquierdistas no es en absoluto una diferencia entre derecha e izquierda. No es blanco o negro como se hace parecer. Muchos derechistas tienen los mismos atributos izquierdistas en ellos y viceversa. Muchos de ellos, en ambos lados, rechazarán que tienen algo en común. Intentarán enfatizar enérgicamente cuán diferentes son, pero en realidad tienen más en común de lo que ellos jamás estarán dispuestos a revelar y confesar.

Como izquierdista acérrimo y auto-proclamado, la izquierda para mí significa mucho más que su contexto político. Significa cuidar, donar, pensar a largo plazo, ayudar a otros, y así sucesivamente. En el nivel mental/espiritual, el izquierdismo para mí es sinónimo de apertura y racionalidad.

Esto, sin embargo, no me impide tener visiones y aspiraciones que son percibidas por muchos como derechistas. Por tanto y por la presente, confieso que dentro de mi visión del mundo y la humanidad, albergo muchas pasiones y perspectivas que son consideradas como conservadoras.

El derechista dentro de mi cree en Dios y esto es una eufemismo, porque no creo en nada salvo en Dios. Yo creo en los valores de la familia tradicional, valores culturales y los viejos y buenos principios de lo que es justo y lo que es injusto. Yo no abogo por el matrimonio de confianza, pero no estoy contra ello, ya sea porque he visto cuan exitoso puede ser. Rechazo totalmente las ideas “new-age” que promueven que no hay tales cosas como el bien y el mal, así como creo que el viaje humano no es nada más que la búsqueda de la verdad; un viaje cargado de desafíos para el alma y una prueba para que ésta distinga el bien del mal y desarrolle su sabiduría lo suficiente para ser capaz de tomar decisiones correctas.

Este artículo no es obviamente sobre mí, y usándome a mí mismo solamente me estoy destinando a ser un ejemplo, y cada uno de nosotros es de hecho un microcosmos de humanidad.

Esta cosa “divertida”, sin embargo, es el mayor cambio que vemos hoy, un cambio que ha cambiado dramáticamente las definiciones de izquierda y derecha desde donde las dejamos allá por la guerra fría. Las viejas definiciones de los EEUU frente a URSS sobre izquierda y derecha no parecen ser válidas nunca más.

En todo caso, la Rusia moderna, la heredera de la URSS en muchos niveles parece ser más conservadora que la UE y los EEUU. Por otra parte, mientras que la alianza de la OTAN permanece con sus políticas y agendas políticas y geopolíticas de la época de la Guerra Fría, la Unión Europea es ahora, al menos en la superficie, involucrada en lo que se describiría como algunas políticas de izquierda.

Quizá no hay mejor ejemplo para elaborar el cambio sísmico que la crisis de los refugiados en Europa.

Cuando hablamos de Europa, tanto de Europa occidental como oriental, no podemos sino aislar su pasado colonial respecto de los grandes logros que ha ofrecido y proporcionado a la humanidad. Europa no solo dio al mundo dos guerras mundiales, a Napoleón, Mussolini, Hitler y Tony Blair. Europa fue el lugar de nacimiento de Aristóteles, Platón, Pitágoras, Sócrates, Beethoven, Da Vinci, Newton, Tchaikovsky, Tolstoy… justo por nombrar algunos.

Europa ha sido justo el centro del desarrollo humano y su faro y el corazón latente durante siglos. El mundo moderno, sus logros tecnológicos de la medicina y la industria, casi todos tienen su origen en Europa, y cualquier negación de esto es un acto de ingratitud.

Pero aparte de esto, a diferencia del “nuevo mundo” (esto es, América y Oceanía) la variedad de muchas culturas en Europa que son todas indígenas y están basadas en tradiciones de siglos de antigüedad. La música, el folclore, la arquitectura e incluso los cuentos populares son todas las labores de culturas ancestrales que deberían ser preservadas.

Europa no “necesita” migrantes como tal. Sin embargo, tiene una obligación moral para aceptar los refugiados conferidos a la UE, que ha sido fundamental en la desestabilización de muchos países y la creación de refugiados.

La ironía es que el derecho mundial tradicional, específicamente los gobiernos de la UE están encubriéndose a sí mismos con un disfraz humanitario y tomando una posición de izquierda con los migrantes. A pesar de las acciones de Merkel, para ser más específico, son dudosas cuanto menos, su postura hacia los migrantes está, sin ninguna sombra de duda, irónicamente mucho más a la izquierda que las políticas rusas.

Rusia puede leer entre líneas, y no va a permitir que su visión se enturbie por la corrección política. Rusia entiende perfectamente que en primer lugar, muchos terroristas se han camuflado con los verdaderos refugiados y que Europa necesita proteger su cultura de la disolución.

La mayor ironía aquí es que ahora hay una nueva versión de la izquierda, una izquierda fanática que se ha convertido sin querer en un peón bajo el microscopio de la corrección política. Como ejemplo, si cuando alguien habla sobre verdades relativas a los fanáticos religiosos que se aprovechan de las leyes sueltas de libertad de culto, entontes algunos voceros, y en su mayoría fanáticos izquierdistas de la “new-age” mal informados, se levantarán y clamarán misericordia y empezarán a hacer acusaciones de fascismo y otras descripciones. Estos izquierdistas irracionales incurables parecen encontrar que es mucho mejor permitir mezquitas en occidente para que continúen enseñando y predicando el yihadismo, antes que poner una moratoria en sus enseñanzas y actividades. Si esto es la izquierda, yo no quiero ser parte de ella.

La izquierda fanática lleva a cabo una pasional caza de brujas y miedo al “sacamantecas”. Es irracional y debe ser encarado donde y cuando es visto. Solo prosperarán si se ignoran y respaldan con el silencio. Sus defensores son quinta columnistas y no representan el verdadero espíritu del movimiento izquierdista.

Esto no es una llamada para que la izquierda intente monopolizarla bondad, pero a medida que los dos polos políticos del mundo ya no se basan en comunismo versus capitalismo, y como todo el mundo está clamando por una nueva reforma de la plataforma y directiva, el feliz nuevo mundo que la humanidad necesita es uno que pueda abrazar la bondad humana. Dado que la derecha siempre es temerosa del cambio, solamente la izquierda puede conducir hacia un salto cuántico, pero en primer lugar, necesita estar preparada para rechazar su componente radical y permitir que salga su lado conservador del armario.