Balcanización, el hijo del mal

12.04.2016

Este artículo intenta desvelar algunas cosas del trasfondo histórico de la historia de los Balcanes y hacer comparaciones o distinciones con el levante.

Además, para entender plenamente a los Balcanes, los autores deben ir mucho más a lo profundo en el análisis de lo que contiene este artículo. Casi todos los temas mencionados aquí requieren apartarlos y analizarlos con más profundidad.

En los inicios de la historia de los Balcanes, empezando desde los siglos 6 y 7, con la supuesta migración de tribus eslavas desde el norte y nor-este de Europa, las montañas de los Cárpatos, y las estepas rusas hasta el surgimiento de los primeros principados y reinos eslavos, el significado y término de la nacionalidad no existía como tal. Cuando digo, “supuestas” migraciones masivas de tribus eslavas, tengo en mente que junto a la teoría oficial de la migración de eslavos del sur, algunas señales y evidencias de investigaciones recientes conducen al desarrollo de nuevas teorías que están opuestas a la teoría de la migración masiva de eslavos sureños. En vez de eso afirman que las tribus eslavas del sur, y en general, todas las tribus eslavas son población indoeuropea más antigua, cubriendo enormes áreas desde Irán, y Asia menor hacia los Balcanes.

Dado que esta teoría está consiguiendo cada vez más apoyos con más investigaciones que están hechas con la ayuda de modernas tecnologías y medios forenses, la encuentro como importante de mencionar aquí para un entendimiento mayor de la herencia balcánica y con respecto a aquellos que son fieles investigadores y partidarios de esta teoría. Uno de los autores e investigadores que apoyan esta teoría es el académico ruso, Valeri Chudinov.

No obstante, las tribus eslavas gradualmente abandonaron las antiguas creencias y dioses eslavos y aceptaron el cristianismo. La caída del imperio romano, la división entre imperio romano occidental y oriental, y más tarde la división entre iglesias católica y ortodoxa, respectivamente asociadas con Bizancio y roma, por supuesto influyeron en la región, haciendo una línea invisible entre los Balcanes orientales y occidentales. Pero, esta división, hasta el surgimiento de firmes emociones nacionales y afiliaciones étnicas no produjo la “balcanización” actual de los grupos eslavos en la región.

Desde principios del siglo 10, hubo numerosos principados eslavos en el territorio de la actual Serbia, Macedonia, Montenegro, Bosnia y Croacia, más tarde se desarrollaron los primeros reinos en la región. Al contrario que algunas creencias, la creación de tales principados y reinos en los Balcanes medievales no produjo odio y fanatismo nacional o étnico como algunos autores podrían afirmar. Diferentes alianzas fueron creadas o disueltas todo el tiempo, durante siglos, sin importar las afiliaciones étnicas actuales, presenciamos pactos y alianzas entre las noblezas búlgaras, serbias, croatas y húngaras. Estos vínculos fueron más territoriales y políticos, y raramente étnicos o religiosos.

Lo mismo se aplica a los primeros que aceptaron el cristianismo entre los eslavos. Fue un proceso común y la división entre iglesia católica y ortodoxa influyó a la nobleza eslava para aceptar alguna de ellas, más por causa práctica y política que religiosa.

Por tanto, simplificamos este periodo de la historia eslava en los Balcanes afirmando que “a través de los siglos, las rivalidades y odios se enconaron en todos los lados de los Balcanes”. Tales “odios” no existían en aquel tiempo y las rivalidades podrían verse como rivalidades habituales entre principados concretos sin importar si eran cristianos católicos u ortodoxos, debido a que la “afiliación nacional no era predominante en absoluto. Las alianzas fueron creadas y disueltas durante un tiempo, sin importar la “afiliación nacional” e incluso la división religiosa.

Los mismos principios fueron presentados en la Bosnia medieval también, desde antes de la ocupación otomana, Bosnia estaba poblada predominantemente por dos grandes grupos eslavos: Serbios y Croatas, ambos cristianos, con influencias mezcladas de ortodoxos y católicos. Por tanto, podríamos haber encontrado un montón de población serbia que estaban localizados regionalmente en áreas dominadas por católicos aceptando la iglesia católica en vez de la ortodoxa.

La situación cambió tras la ocupación otomana. El cambio acaeció en el tiempo en que la conversión de parte de la población serbia/croata como resultado de la coerción, presión, seguridad, o razones de beneficios, así como migraciones planeadas de población islámica de origen turco de las regiones controladas por los turco-otomanos.

Cuando estamos considerando la población no eslava en la región algunos autores cometen un gran error al denominar Shqiptars como “albano kosovares” o simplemente “kosovares”. Los albaneses en Kosovo desde el siglo 17 hasta hoy se autodenominan “Shqiptars” e incluso hoy llaman a su país Shqupëria y/o Shqypnia/Shqipnia (en los dialectos albaneses del norte).

Antes del siglo 17, los Shqiptars se identificaban a sí mismos como Arbëresh, con el nombre derivado de Arbanas o Arnaut.

Ahí está la pronunciación Serbia de esta palabra usada durante largo tiempo como Šiptar (Shiptar). Después de la segunda guerra mundial, durante la era de la RFSY y Tito, el nombre original para la etnia Shqiptar (en serbio – Šiptar) fue impuesto para ser considerado como despectivo y el régimen comunista gradualmente introdujo el nombre de Albaneses.

Por tanto, NO HAY KOSOVARES, como nacionalidad o etnia de Kosovo en absoluto. Kosovar fue el término creado por occidente para dirigirse y nombrar a los albaneses de Kosovo como etnia kosovar, así correlacionándoles mediante este término étnico artificial con el territorio de Kosovo. Por tanto, los kosovares (albano-kosovares) podrían ser representados como población nativa de Kosovo, mientras que los serbios y todos los demás grupos, serían considerados como “ocupantes” o fuerzas “extranjeras” respecto a los Kosovares (Shqiptars en Kosovo).

Incluso el término albanes para el grupo étnico de los Shqiptars en Kosovo fue introducido artificialmente y obligado por las autoridades comunistas durante la era de Tito. Este fue el dramático fraude con unas consecuencias a largo plazo.

Como asunto de hecho, fue el ejemplo de la acción artificial y planeada para mostrar la afiliación territorial de los albaneses de Kosovo al estado albanés. Esta fue una clásica historia de fraude. Los Shqiptar en Kosovo no eran la genuina y nativa mayoría de la población de esta área como se intentó representar y mejor evidenciarion los escritos de esta afirmación que pueden encontrarse en la Biblioteca Nacional Turca y museos donde se conservan viejos libros de impuestos del imperio otomano datan de mediados del siglo 15. Los otomanos fueron muy precisos con estos libros, contando a todas las familias cristianas serbias, croatas, casas y familias Shqiptar para que los recaudadores de impuestos pudieran hacer su trabajo fácil y sencillo.
(https://www.scribd.com/doc/98035320/Oblast-Brankovica-Opsirni-Katastarski-Popis-Iz-1455-Godine).

A mediados del siglo 15, había cerca de 13.000 hogares serbios en las 480 aldeas y ciudades en Kosovo y Metohija. Además de nuestra ciudad, hay 75 hogares de Valaquia en 34 aldeas, 46 de albaneses en 23 aldeas, 17 de búlgaros en 10 aldeas, 5 griegos en Laus y Vucitrn, 1 judío y 1 croata en Vucitrn.
Todos los nombres y apellidos mencionados en el censo, 95.88% eran de origen serbio, 1.9% romanos, 1.56 indeterminados, albaneses un 0.26%, griegos un 0.25%, y otros.

Así que, hace 500 años, había solamente 46 hogares albano-kosovares en 23 aldeas (una media de dos hogares por aldea, no es algo puro y único albanés), mientras que los serbios eran cerca de 13.000 en todos los 480 asentamientos. Cartas: 13.480 asientos frente a 4.623. No solo esto sino que no hay registros de un solo lugar con origen toponímico albanes (después de todo, hoy los Albaneses en Kosovo principalmente usaron lugares toponímicos serbios, empezando con el nombre del autoproclamado estado de Kosovo, que en lengua albanesa no significa nada, esto es, el nombre es de origen serbio, hasta el título de la capital: Pristina).

El nombre oficial de este importante documento otomano fue “Registro para el área del Vuk”. El tamaño es de 30x12 cm, atado en cubiertas de cuero y representa un conjunto completo sin interpolaciones. Incluye 240 folios, o 480 páginas. Fue escrito en papel blanco con tinta negra, y una muy bonita caligrafía.

Shqiptars o Arbanases estaban poblanco Kosovo durante varias migraciones masivas tras una gran despoblación del área después de grandes conflictos y guerras donde la población serbia sufrió graves bajas en combates o fueron forzados a desplazarse ante los otomanos. La migración más importante desde Albania, ocurrió como las migraciones de kurdos sirios tras la primera guerra mundial, desde 1915, y particularmente tras la segunda guerra mundial, cuando ellos emigraron desde el régimen comunista en Albania.

La mayoría de tales inmigrantes nunca había pedido o aceptado la ciudadanía yugoslava o serbia. De nuevo, hay una situación muy similar con los kurdos sirios que migraron hacia el norte de Siria desde Turquía después de 1917 y nunca aceptaron la ciudadanía siria.

(Shqiptars (plural: Shqip(ë)tarët, femenino: Shqip(ë)tare); Gheg Albanian: Shqyptar,[1] Shqiptar), es un gentilicio de la lengua albanesa por el que se llaman a sí mismos albaneses - https://en.wikipedia.org/wiki/Shqiptar).

Durante este periodo del siglo 15, raramente la nobleza Arbana en los territorios serbios estuvo bien integrada en la sociedad e incluso la expansión del reino e imperio serbio medieval, la nobleza albanesa en las áreas norte y costera estuvieron aceptando la integración serbia pues estaba ofreciéndoles altas posiciones mientras que ellos buscaban el gobierno serbio como útil ayuda útil contra la influencia greco-bizantina.

Con todo, la evaluación de algunos autores de que “a través de los siglos, las rivalidades y odios se enconaron por todos lados en los Balcanes” simplemente no se sostiene.

Durante los otomanos, hubo varias migraciones masivas de población serbia desde Serbia, Montenegro y Herzegovina hacia los Balcanes occidentales, el territorio de la actual Croacia. Ellos se mezclaron con la población serbia nativa así como con la población croata nativa. Algunos de estos migrantes serbios se convirtieron con el tiempo al catolicismo, mientras que la mayoría permanecieron fieles a la cristiandad ortodoxa.

En la época medieval no había tales conflictos nacionales, ni odios ni animosidades entre grupos étnicos, debido a que no se identificaban explícitamente como croatas o serbios, eran distinguidos en su mayoría como ortodoxos y católicos. Es más, parte de la población serbia que migró hacia la Venecia y la monarquía Austro-Húngara, controló y dominó territorios que se extendían por Croacia y Dalmacia y eran aceptados mayoritariamente como gentes fronterizas en el área más tarde denominada como Vojna Krajina, un cinturón fronterizo militar entre la Europa cristiana, y la monarquía Austro-Húngara y el Imperio Otomano. Como precio por su compromiso militar contra los turcos, la monarquía estuvo dando a las gentes de la frontera, tierras en posesión, para que las minorías serbias en las tierras croatas se convirtieran en propietarios legales de sus propias tierras y estados. Tanto serbios como croatas en aquellos siglos vivían a lo largo de Bosnia y Croacia, luchando juntos contra los invasores musulmanes sin rivalidades mutuas y odios como se mencionaron en el artículo.

La situación cambió gradualmente con la ocupación otomana: Parte de la población local se convirtió al islam y ellos fueron más tarde considerados como traidores e infieles a la cristiandad, así que la animosidad e incluso el odio empezó a desarrollarse en ambos lados. Además, los otomanos movieron a parte de la población originaria turca hacia territorios ocupados y tales fueron siempre considerados como extraños, fuerzas de ocupación, extranjeros. De forma interesante, esta parte islámica de la población balcánica, con el tiempo siempre se alió con potencias y fuerzas que estaban llevando guerras contra la mayoría de cristiano ortodoxos, así que el odio e intolerancia fueron profundizando más. Ningún crisol podría establecerse ni ocurrir alguna reconciliación.

La intolerancia y odio considerable entre croatas y serbios como mencionó el autor es de un periodo histórico relativamente reciente que data de fines del siglo 19 y principios del siglo 20, y las raíces en esto coinciden con el surgimiento de la afiliación nacional, croatas (y eslovenos) como parte de la monarquía austro-húngara desarrollaron fuertes movimientos nacionales tendientes a deshacerse de la dominación monárquica austro-húngara y durante y después de la primera guerra mundial, los movimientos pan eslavos desde Eslovenia y Croacia hasta Serbia, abrazaron la idea del estado multiétnico reuniendo a todas las naciones eslavas del sur. En este tiempo, Serbia y Montenegro eran estados únicos – con soberanía internacionalmente reconocida, por tanto aceptando la corona serbia para el reino recién nacido fue el paso lógico y el modo más rápido para lograr la soberanía soñada largamente contra Austria y Hungría. En esta base, nació el primer reino de Serbios Croatas y Eslovenos, y más tarde el reino de Yugoslavos.

Los apetitos del joven estado croata que fue incorporado al reino de Yugoslavia como una de las entidades denominadas “Banovina” se mantuvo hacia la independencia en última instancia y este movimiento explotó en la segunda guerra mundial donde Croacia abrazó el fascismo y la promesa de Hitler con el líder fascista croata Ante Pavelic, de la creación y reconocimiento del estado independiente de Croacia, (Nezavisna država Hrvatska- NDH), después de que las fuerzas del eje vencieran en la guerra.

Enormes atrocidades y genocidios fueron realizados por los fascistas croatas denominados Ustacha en la NDH contra población serbia, judía y gitana en Croacia y bosnia. Al mismo tiempo la población musulmana en bosnia aliada con fuerzas nazis, incluyendo a los fascistas croatas,  lucharon fieramente contra la población serbia en Bosnia, Herzegovina y Sandzak mientras que en Serbia, los Shqiptars de Kosovo formaron sus propias unidades fascistas cometiendo de nuevo, como un montón de veces en la historia reciente, atrocidades, masacres y persecución de la población no musulmana: Serbios, gitanos y otra población no albanesa.

Así que, el odio mencionado en los Balcanes es de relativamente nueva fecha, no como se escribió en el artículo y que viene de lejos. Todas las muestras de odio e intolerancia entre las naciones que pueblan los Balcanes hoy, fueron creadas con la gran influencia de fuerzas extranjeras que intentaban dominar la región en el último siglo, no más lejos.

Así que, “el odio profundamente enraizado que existe en los Balcanes” fue producto en su mayoría, del surgimiento de afiliaciones nacionales y autodeterminaciones de fines del siglo 19 y siglo 20, y fue en gran medida causada por la influencia de potencias regionales o europeos y centros de dominación.

Concerniente a todo lo mencionado antes, no podemos asumir que el “profundo odio que existe en los Balcanes es igual, de hecho casi idéntico, en la historia, tiempo, intensidad, y sobre todo, falta de sustancia, que el odio sunní-chií en el levante y mundo musulmán”.

Mientras que la historia de los Balcanes es muy larga, rica y complicada, y por seguro que debería investigarse en cada detalle para entender los acontecimientos actuales y tendencias futuras, no podemos simplificar su herencia y relaciones para compararla con otras partes del mundo.

El único punto en común más obvio y visible con la situación en Levante es que los factores extranjeros-exteriores, usaron todas las posibilidades, cargas históricas, y diferencias actuales para crear odio e intolerancia y emplearla para sus propios intereses y dominaciones en la región.

Es importante decir que la mayoría de turcos étnicos tras la guerra de los Balcanes emigró de esta región a Turquía asique hoy en día, la población de origen turco puede encontrarse en esta área solamente en pequeños trazos. La mayoría de musulmanes son en realidad conversos serbios, croatas y shqiptars que  en realidad fueron utilizados como armas de migración masiva desde la Albania costera y norteña hacia Kosovo y Macedonia mayormente durante el siglo 20.

El nuevo término, balcanización, creado tras el colapso de la República Socialista Federal de Yugoslavia, está relacionada hoy con el área balcánica que se colapsó en una serie de guerras civiles, étnico-religiosas y conflictos, con las grandes responsabilidades de factores extranjeros, países occidentales encabezados por los EEUU, y estados miembros de la OTAN, pero con el papel clave de Alemania, que tomó un vergonzoso papel de suministro de armas, entrenamiento y reclutamiento de grupos terroristas e insurgentes, financiando e instigando conflictos locales que estaban articulados, dirigidos y coordinados por el poder de EEUU, y apoyados/financiados por estados islámicos como Arabia Saudí, Turquía, Irán y otros.

Derramando combustible a las llamas, los países occidentales y estados islámicos despertaron la ira del odio y la muerte para entresacar a sus víctimas. La balcanización nació como el hijo de los sueños del cuarto Reich alemán y los sueños de resurrección otomanos y los sueños de “un mundo un gobierno” de los EEUU (“the US one”).