Ataque contra el mercado navideño en Berlín: reacción de las autoridades alemanas

22.12.2016

Echemos un vistazo a cómo comenzó esto el martes y cómo reaccionaron nuestras autoridades: la primera reacción después del ataque terrorista en Berlín fue cero. Tuvimos la reacción de los políticos extranjeros expresando sus condolencias, pero hubo un silencio absoluto por parte de nuestros propios políticos.

Después, tuvimos la reacción de políticos de diferentes partidos principales diciendo que esperaban que esta tragedia fuera sólo un accidente, y no un ataque terrorista. Por supuesto, temían las consecuencias políticas.

El comentario más estúpido quizá provino de Ralf Stegner, vicepresidente federal del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), quien dijo justo después del incidente: "bueno, en una democracia liberal no puede haber algo así como seguridad absoluta". Por lo tanto, literalmente estaba bailando sobre los cadáveres de doce víctimas del terror.

Más tarde, los principales políticos siguieron insistiendo en que no podíamos estar seguros de que se tratara de un ataque terrorista. En un momento en que todos los medios de comunicación de todo el mundo hablaban ya de un "ataque terrorista", los medios de comunicación alemanes y los políticos del establishment evitaron ese término.

Ayer tuvimos una declaración muy embarazosa y muy fría de nuestra canciller Angela Merkel que, más o menos, admitió que podría haber sido un ataque terrorista. Por supuesto quería ser muy cuidadosa. Si el sospechoso que la policía arrestó el martes -el emigrante ilegal de Pakistán que cruzó la frontera alemana el 31 de diciembre de 2015- era el terrorista que conducía el camión, entonces estaba sostienendo el arma humeante en sus manos. Este hombre no estaría aquí si no hubiera abierto las fronteras a una gran cantidad de inmigrantes.

Esa es la situación ahora. Tenemos políticos de todos los principales bandos que nos dicen que su mayor preocupación no es la amenaza terrorista, sino el fortalecimiento de los movimientos populistas de derecha.

Estamos muy acostumbrados a este tipo de horribles declaraciones de nuestro propio liderazgo, porque tuvimos la misma reacción en el ataque similar con un camión en Niza este verano. La primera reacción fue declarar que deberíamos expresar nuestra solidaridad con los inmigrantes y no repensar nuestra política migratoria.

El sarcasmo político en Alemania es de hecho nuestra principal ideología. Todas nuestras figuras de liderazgo han perdido totalmente su conexión con la sociedad. Se niegan a hablar sobre la amenaza terrorista y la crisis migratoria.

Hace ya años, los periodistas y políticos alemanes no convencionales advirtieron: "si permitimos que vengan todos, también vendrán los malos". Esta sencilla verdad fue descuidada por nuestro gobierno.