Crece la cooperación militar entre Rusia y China

20.09.2016

Finalizaron las maniobras militares conjuntas ruso-chinas "Cooperación en el Mar - 2016", realizadas en las aguas del Mar del Sur de China.

Detalles generales

En los ejercicios participaron dos submarinos, 20 buques, 20 aviones y helicópteros, más de 250 infantes de marina, 12 vehículos blindados y anfibios blindados. La Flota del Pacífico estuvo representada por un destacamento de grandes barcos destructores antisubmarinos "Admiral Tributs" y "Admiral Vinogradov", un gran buque de desembarco "Peresvet", el remolcador "Alatau" y el buque cisterna "Pechenga".

Durante las maniobras se llevaron a cabo diversas operaciones, incluyendo un desembarco de infantería.

Durante el acto de clausura, el vicealmirante de la Armada de Rusia, Alexander Fedotenkov, dijo que está satisfecho con los resultados mostrados. "Los marineros han demostrado la capacidad de estar un paso por delante de las amenazas que se producen en los océanos mundiales", dijo, y agregó que los ejercicios militares rusos nunca se han dirigido "contra terceros países."

La perspectiva de Occidente

Sin embargo, como los ejercicios se han llevado a cabo en el Mar del Sur de China, en aguas de China, pero frente a la costa de la provincia de Guangdong, estas maniobras son consideradas por Occidente como una muestra de apoyo a Pekín en la cuestión de los territorios en disputa y, por lo tanto, de indiferencia hacia la decisión de la Corte Internacional, que ha dictado sentencia a favor de las Filipinas y Vietnam. Además, los analistas estadounidenses ven todas las acciones de Rusia en el contexto de la Guerra Fría, y asocian dichas maniobras no solo con la situación en el Mar del Sur de China y el deseo de China de fortalecerse en esta región, sino también con la actividad en el Mar de China Oriental, donde China tiene un territorio en disputa con Japón, al igual que Rusia.

La perspectiva de Oriente

Además, los ejercicios se llevaron a cabo en el contexto de una nueva ola de tensión en Japón, donde ayer se produjeron manifestaciones masivas en contra de la adopción de las enmiendas a la ley sobre la defensa conjunta, según la cual, Japón debe servir plenamente en las campañas militares de Estados Unidos, y no sólamente en la región del Pacífico. Asi, el gobierno japonés planea enviar un contingente a Sudán, donde se unirá a las fuerzas estadounidenses.

Washington utiliza los ejercicios ruso-chinos como argumento para una pronta firma de las enmiendas que están a la espera de ratificación desde hace más de un año. Del mismo modo, las pruebas de Corea del Norte se convirtieron en un pretexto, y no en una causa, de la colocación del sistema de defensa antimisiles estadounidense en Corea del Sur.

¿Una amenaza rusa o falta de financiación?

A pesar del hecho de que estas maniobras se dieron a conocer con antelación, los líderes de la OTAN calificaron estos ejercicios como repentinos, sin olvidar mencionar sus dimensiones. De este modo, la OTAN está perdiendo rápidamente la confianza de la Unión Europea, que se prepara para crear su propio ejército, y tratando de imponerse ante la UE que, a su vez, también se encuentra en una situación crítica.

En este contexto, varios países europeos han publicado informes y análisis sobre la "amenaza rusa", entre ellos Suecia, cuyos datos sobre la naturaleza de la "amenaza rusa" son tan secretos que llegan ser desconocidos. Reino Unido también sufre de rusofobia. Así, en un informe preparado para el Ministerio de Defensa, se dice que el ejército británico no sería capaz de resistir a la amenaza rusa en el caso de enfrentamientos armados. El documento de diez páginas ofrece una serie de argumentos que se reducen a la conclusión de que el Ministerio no tiene suficientes fondos.